Glenn Doman lo explica en sus libros Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé y Cómo enseñar a leer a su bebé. El niño ha de ver cada palabra sólo el tiempo justo que tú necesitas para pronunciarla, ni más ni menos. Si has leído a Doman explicando que has de enseñarle sólo dos tarjetas, durante diez segundos cada día, y no pasar a la siguiente palabra hasta que haya aprendido las dos primeras, entonces OLVIDA lo que has leído, porque ésa es la versión antigua del método.
La nueva versión es así:
Primer día: le enseñas 5 palabras, que sean muy habituales, cercanas al niño (su nombre, la palabra "mamá", etc). Se las enseñas tres veces.
Segundo día: le enseñas las 5 primeras palabras y añades 5 nuevas (estás enseñando 10 palabras, tres veces al día).
Tercer día: le enseñas las palabras de los días anteriores y 5 nuevas (estás enseñando 15)
Cuarto día: le enseñas las 15 palabras anteriores y 5 nuevas.
Quinto día: le enseñas las primeras 20 palabras y 5 nuevas. Estás enseñando 25 palabras. A partir de aquí, cada día enseñarás 25 palabras, de las cuales 5 serán nuevas. En teoría, y según Doman, debes eliminar una palabra de cada grupo (recuerda que estás enseñando cinco grupos de cinco palabras) y añadir una nueva palabra por cada una retirada. Yo, por una pura cuestión de organización, lo hice de otra manera: el sexto día retiré las 5 palabras del primer día y añadí 5 palabras nuevas. El séptimo día, eliminé las palabras del segundo día. Y así sucesivamente.
Para no liarme, escribía detrás de cada tarjeta la fecha en que empezaba a usarla, así que cada día miraba las fechas y retiraba las cinco más antiguas. Sencillísimo.
Mi recomendación personal es que no se empiece el programa de lectura sin haber preparado al menos 50 tarjetas, porque los días pasan rápido y es fácil quedarse sin material. Otra recomendación es leer los libros de La Revolución Pacífica, especialmente el de Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé.
A partir de ahí, cada uno es libre de innovar, de hacer variaciones de los métodos de Doman, podéis hacer cualquier cosa con la que os sintáis cómodos.