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martes, 17 de mayo de 2016

Método Doman: el objetivo


Constantemente llega gente a esta blog y a nuestra página de Facebook, generalmente madres recientes que acaban de descubrir el método Doman y están fascinadas con él. Está bien. A mi también me pasó. Que alguien confirme lo que ya intuíamos: que los niños tienen un potencial impresionante, que lo que hagamos con ellos en sus primeros años de vida será fundamental y determinante en el desarrollo de sus cerebros y de su inteligencia, que está en nuestras manos ayudarles a desarrollar ese potencial y la capacidad de vivir el aprendizaje como una experiencia positiva y gratificante. ¿Quién no se deslumbraría ante semejante perspectiva?

Y sin embargo, es común que esas madres pierdan de vista el objetivo primordial y pongan el foco de su atención en el lugar incorrecto: el método.

Puede parecer una paradoja: ¿les digo que este método es maravilloso pero que si se enfocan en el método lo están haciendo mal? Sí, eso es lo que digo.

El foco hay que ponerlo en el niño. El objetivo es divertirse, fortalecer el vínculo emocional y, de paso, crear y fortalecer las conexiones neuronales. El aprendizaje es sólo un feliz efecto secundario.

Por poner un ejemplo: Éste es Víctor con sus bits de matemáticas. Tiene 8 meses y su cara lo dice todo: es feliz. Está contento.












El método dice que no hay que dejar que el niño manipule los bits. Pero en nuestro caso, no dejarle acceder a ellos le genera frustración, se enfada y ya no quiere verlos. Y ya saben, que la regla de oro es "si usted o su hijo no se divierten, déjelo, algo están haciendo mal". El propio método, en sus instrucciones, dice que lo importante no es seguir las instrucciones.




En el próximo vídeo responderemos a todas vuestras preguntas. Si tienes alguna duda que te gustaría plantear puedes hacerlo en nuestra página de Facebook o en Youtube. ¡Gracias!


Entradas relacionadas:










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lunes, 18 de enero de 2016

Método Doman de lectura: 1ª fase



La primera fase del programa de lectura del Método Doman consiste en enseñar palabras sueltas. Es probablemente la más fácil de preparar y, sin embargo, a veces cuesta un poco porque se trata de algo nuevo y surgen dudas.



En el vídeo de hoy explico, paso a paso, cómo realizar esta primera fase y algunas cosas que debemos tener en cuenta:



  • Conviene preparar las primeras 200 tarjetas de palabras antes de comenzar el programa. Y antes de hacer las tarjetas, escribir la lista de palabras para elegirlas bien y no repetir

  • Es muy útil escribir dos cosas en el reverso de las tarjetas: la palabra que contiene (para que podamos leerla a la vez que el niño ve el bit) y la fecha de la primera vez que se la enseñamos

  • Una vez empezado el programa, enseñaremos cada día 25 palabras, de las cuales 5 serán nuevas. Esto significa que habremos retirado otras 5 que ya se habrán visto anteriormente

Mira el vídeo para la explicación detallada sobre esta primera fase del Método Doman de lectura y deja tus comentarios con preguntas o con tu testimonio si también lo has utilizado. 






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sábado, 9 de enero de 2016

Método Doman y unschooling: ¿son compatibles?



* Este artículo fue publicado primero en mi blog personal www.lauramascaro.com


Cuando comento que he utilizado el Método Doman con Damián (desde los dos años) y que lo vuelvo a utilizar ahora con Víctor, que tiene 3 meses y medio, la reacción más habitual es preguntar con extrañeza: “Pero ¿no erais unschoolers?” Como si el Método Doman fuera incompatible con ser unschooler, cosa que a menudo también me preguntan directamente.

He estado posponiendo la respuesta porque quería explicarme bien. Hay mucho malentendido sobre lo que es el unschooling y mucho malentendido sobre lo que es el Método Doman. Malentendido y prejuicio. Así que si los juntamos a los dos, el malentendido puede ser épico. Por eso quería explicarme bien. Y como la exposición es más bien larga, dejo primero la versión corta por si no os interesa leer la explicación completa:

El Método Doman coincide en bastantes puntos con el unschooling. Por ejemplo, en su regla de oro: “si usted o si hijo no se están divirtiendo ¡déjelo!”. Sin entrar a explicar cómo funciona este método y cuál es la filosofía en la que se fundamenta, sólo atendiendo a su regla de oro ya podríamos afirmar que es perfectamente compatible con el unschooling. El objetivo es pasar un buen rato, divertirse en compañía de los hijos. Que, además, aprendan a leer y adquieran vocabulario no es más que un magnífico efecto secundario. Así es también en el unschooling, pues el unschooling tiene más que ver con las relaciones entre padres e hijos (y entre hermanos entre si) que con la enseñanza o la consecución de determinados objetivos de aprendizaje. 
Ahora bien, si alguna autoridad mundial en unschooling viniera y me dijera: “El Método Doman es incompatible con el unschooling” gustosamente le daría mi carnet de unschooler para que lo destruyera, pues cuando tomo una decisión respecto de mis hijos no me guío por la circunstancia de que encaje o no encaje en determinada etiqueta.


Hasta aquí la versión abreviada. Ahora, para los interesados, la explicación completa:

Conocí el método Doman cuando mi hijo Damián tenía 2 años. En ese momento no éramos unschoolers. No éramos homeschoolers, tampoco. Damián había entrado a la guardería a los 11 meses de edad y allí seguía por el momento. La idea de que los niños pequeños podían aprender a leer sin dificultad me fascinó. La idea de que el proceso podía ser divertido para toda la familia, también. Pensé que no teníamos nada que perder. Aprender a leer es importante, desde mi punto de vista, y sé que para muchos niños supone un auténtico calvario. Tampoco teníamos nada que perder, así que decidí probarlo, sabiendo que si no nos gustaba lo íbamos a dejar y que no pasaba nada por ello.

Resultó que los ratos de “jugar a leer” eran de lo más divertido. Sólo ver la cara de Damián y sus muestras de alegría ya me convencieron para seguir adelante con el programa, independientemente de que diera resultados o no. Hicimos le programa de lectura, el de conocimientos enciclopédicos y parte de los de básica y excelencia física. Lo fuimos dejando a medida que Damián crecía y, sobre todo, cuando comenzó a ser un lector autónomo y esta maravillosa herramienta le daba acceso a cualquier contenido que le interesara.

Después llegó el “radical unschooling” y comencé a decir que, si tenía otro hijo, no sabía si repetiría con este método o no. También es cierto que no creía que fuera a tener más hijos, pero entonces llegó Víctor y no tuve ninguna duda. Ya desde el embarazo supe que lo iba a hacer. No tenía claro que fuese a usar el programa del recién nacido, pero sí los demás. Así que en el segundo mes de vida del niño preparé los materiales de matemáticas y lectura, lo expliqué en el videoblog y algunas personas descubrieron que tengo otro blog en el que hablo de estimulación temprana, aprendizaje infantil y crianza desde el año 2008.

Y volvió la pregunta de marras: ¿cómo puedes usar este método y decir que eres unschooler? Bien, yo no soy quién para conceder o denegarle títulos a nadie y cada vez me importa menos saber si encajamos o no encajamos en el concepto de “unschooler” o en cualquier otro. Pero como veo que es una cuestión que se me plantea repetidamente, voy a tratar de aclarar por qué pienso que sí son compatibles:

En una entrevista concedida a la revista Mothering en 1980, John Holt, quien no es para nada sospechoso de defender técnicas escolares ni mucho menos la institución escolar, dijo lo siguiente cuando le preguntaron cuál era su filosofía sobre la enseñanza de la lectura:

“Creo que enseñar a leer es en gran medida lo que impide el aprendizaje. Diferentes niños tienen diferentes formas de aprender. Creo que leer en voz alta es divertido, pero nunca le leería a un niño en voz alta con la intención de que el niño aprendiera a leer. Se les lee en voz alta porque es divertido y es agradable estar en compañía. Coges a un niño, lo sientas a tu lado o en tu regazo, y le lees una historia que os entretiene. Y si no es una experiencia acogedora, alegre, cálida, amable y amorosa, entonces no deberías hacerlo. No va a hacer ningún bien.”

Es exactamente lo mismo que dice Glenn Doman cuando establece la regla de oro de su método: “La regla principal es que tanto el padre o la madre como el hijo deben abordar gozosamente el aprendizaje como el juego maravilloso que es. Si usted no lo está pasando de maravilla o si su hijo no lo está pasando de maravilla, ¡déjenlo!

Si el unschooling aboga por establecer relaciones sanas, equilibradas y de confianza con los hijos, y Doman nos propone una actividad que será divertida, placentera y que contribuirá a fortalecer el vínculo paterno-filial, no veo en qué modo son incompatibles. Es más, si profundizamos algo más en las tesis de Holt y en las de Doman, veremos que siguen coincidiendo en muchos puntos. Holt, de nuevo en Mothering, dice:

Creo que a los niños les atrae el mundo adulto. Está bien tener libros infantiles, pero la mayoría de ellos tienen demasiada imagen. Cuando los niños ven libros, como los ven en las familias en las que los adultos leen, con páginas y más páginas de letra impresa, les resulta bastante evidente que si quieren descubrir de qué van los libros tendrán que leer esa letra.

Es exactamente el motivo por el que Doman sugiere enseñar a los niños bits de palabras escritas mucho antes de enseñarles imágenes y mucho antes de enseñarles el abecedario.


Una de las primeras sesiones de lectura
con el Método Doman.
Víctor tenía 3,5 meses de edad


Coinciden también en que el aprendizaje debe ser divertido y útil, que la motivación ha de ser intrínseca y que el mayor enemigo del aprendizaje es la evaluación. “Nunca examine a su hijo” es otra de las reglas de oro del Método Doman. Para ambos, el objetivo es que el aprendizaje resulte fácil y gozoso. Para ambos, leer es importante porque abre muchas puertas, facilita la adquisición e vocabulario y ayuda a aprender a pensar. En su artículo “Cómo los profesores logran que los niños odien la lectura”, John Holt cuenta cómo comenzó a replantearse la forma en que la lectura se enseña en las escuelas y cómo cambió su metodología con excelentes resultados. Se dio cuenta de que la mayoría de los niños veían la escuela como un lugar peligroso; de que el sentimiento predominante eran el miedo y la vergüenza; de que el objetivo primordial para muchos niños era pasar desapercibido, lograr que les dejaran en paz, que el profesor no se fijaba en ellos y, en caso de que se fijara, tratar de no cometer ningún error para no ser humillados con una reprimenda, una corrección en público, las burlas de los otros niños y, peor aún, una triste sonrisa condescendiente.

En poco tiempo los niños comienzan a asociar los libros y la lectura con los errores, reales o temidos, con los castigos y la humillación. Puede que no parezca razonable, pero es natural. Mark Twain dijo que el gato que se ha sentado sobre una estufa caliente no volverá a sentarse sobre una otra vez, pero tampoco se sentará en una estufa fría. Tan cierto es para los gatos como para los niños.

Y si podemos evitarles esa humillación y esa tortura, si podemos evitarles dificultades futuras y el terrible infortunio de sufrir ante la lectura ¿por qué motivo no habríamos de hacerlo? Si hay una actividad que resulta placentera, que fortalece el vínculo madre-hijo y que no tiene ni un sólo inconveniente pero sí martilles ventajas ¿vamos a descartarla sólo porque tal vez -insisto, tal vez- no encaja en una etiqueta que nos hemos -o nos han- adjudicado?



Si quieres ver cómo usamos el Método Doman con nuestro hijo Víctor desde los 3,5 meses, suscríbete a mi canal de youtube (clic aquí)





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martes, 5 de enero de 2016

Método Doman de lectura: cómo preparar los materiales [Vídeo]





Enseñar a leer a tu bebé es posible y, además, fácil. En el video de hoy os explico paso a paso cómo preparar los materiales para empezar el programa de lectura. Viene todo perfectamente explicado en los libros de Glenn Doman Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé y Cómo enseñar a leer a su bebé. Pero si eres más visual y prefieres verlo, puedes ver este vídeo donde lo enseño.



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domingo, 3 de enero de 2016

Método Doman: cómo mantener la atención del niño


Si estás haciendo alguno de los programas del Método Doman con tu hijo y éste ya puede desplazarse de forma autónoma, porque sepa arrastrarse, gatear o caminar, es probable que sientas que poco a poco vas perdiendo su atención cuando le presentas los bits.

Ya hemos hablado sobre la diferencia entre la concentración de un adulto y la de un niño y como, a veces, parece que el niño no atiende cuando sí  lo hace. Si a esto le añadimos un niño activo, al que le gusta el movimiento y que ya puede desplazarse sólo, el cóctel puede ser desesperanzador para los padres.

Recordemos que el propio Glenn Doman insiste en que lo importante no es seguir el método, sino divertirse y exponer al niño a cuanta más información mejor. El cómo importa más bien poco. Mi hijo mayor ya tenía dos años cuando comenzamos a hacer Doman así que me tocó inventar muchas variaciones. Aquí os dejo algunas ideas:

1) Añadir palabras que llamen su atención, como "caca", "pedo" o "supercalifragilísticoespialidoso" (la cosa escatológica viene muy bien aquí y sus gustos televisivos o cinematográficos, también).

2) Enséñale los bits durante el baño. ¡Cuando el niño esté en la bañera no podrá escapar!

3) Pega los bits en la pared del pasillo, coge al niño en brazos y ve caminando por el pasillo mientras lees cada palabra.

4) Pega cada palabra junto al objeto correspondiente. Por ejemplo, la palabra "nevera" en la puerta de la nevera; la palabra "mesa" pegada a la mesa", etc.

5) Haz bits con los nombres de los alimentos y enséñale la palabra de lo que vais a comer a continuación.

6) Juega a emparejar la imagen del BOI (Bit Of Intelligence, del programa de inteligencia) con el bit de lectura (la palabra).

7) Pon varios bits de lectura en el suelo y pídele que salte encima de la palabra que tú digas.

8) Pasa rápido a la fase de los libros y hazlos personalizados.






Si quieres ver cómo usamos el Método Doman con nuestro hijo Víctor desde los 3,5 meses, suscríbete a mi canal de youtube (clic aquí)




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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Cómo enseñar matemáticas y cómo enseñar a leer a tu bebé con el Método Doman [Vídeo]






Cuando mi hijo mayor tenía dos años leí los libros de Glenn Doman "Cómo multiplicar la inteligencia de tu bebé" y "Cómo enseñar a leer a tu bebé" y apliqué con él algunos de los programas del Método Doman (lectura, conocimientos enciclopédicos, música y excelencia física).

Ahora que mi hijo pequeño tiene 3 meses, estoy preparando ya los materiales para hacer los programas de lectura, matemáticas y conocimientos enciclopédicos. Os enseño cómo preparar los materiales en casa y algunos consejos básicos para seguir el método.


domingo, 15 de noviembre de 2015

¿Cómo es un bebé de dos meses? - Desarrollo de Víctor


En este vídeo explico el desarrollo de Víctor en sus dos primeros meses de vida: hábitos de sueño, alimentación, porteo, comunicación etc. En próximo vídeos enseñaremos cómo usamos la lengua de signos y cómo hacemos los programas del Método Doman con él.

Para saber más sobre los programas de estimulación visual y aprendizaje de la lectura del Método Doman visita http://www.tarkuskids.com

Para saber más sobre lengua de signos para bebés visita http://otanana.com


Para saber más sobre porteo visita https://www.crianzanatural.com




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miércoles, 29 de abril de 2015

Cómo dar conocimientos enciclopédicos a tu hijo




[Boletín Tarkus Kids de enero 2015]




Cuando hablamos de programas de estimulación temprana y de desarrollo de la inteligencia siempre insistimos en la idea de que el objetivo no es aprender a leer o memorizar todos los datos que estamos presentando. El objetivo es crear y fortalecer las conexiones neuronales que servirán de base de los futuros aprendizajes.



Sin embargo, no debemos perder de vista el hecho de que, además de ayudar a la creación de esas sinapsis (conexiones neuronales) también estamos aportando conocimientos al niño. Por tanto, es importante la manera en que lo hagamos. Los datos que enseñemos al niño deben cumplir estas características: 



Ser veraces. Habrá muchos otros momentos para estimular la imaginación y la creatividad, con historias fantásticas, inventando palabras, etc. Pero ahora estamos aportando conocimiento, por tanto, debemos enseñar cosas reales y ciertas. 

Ser precisos. Cuando enseñemos los bits de conocimientos enciclopédicos, debemos procurar que las imágenes sean fieles a la realidad, tan exactas como sea posible y con suficientes detalles para que sea distinguible de otras. 

Ser simples. O, como dice Glenn Doman, ser discretos. Es decir, que contenga un sólo elemento, referido a un sólo tema y sin información adicional. 

Ser nuevos. En principio, según Glenn Doman, las tarjetas que presentemos al niño deben contener información que él todavía no conozca para asegurarnos de que llame y mantenga su atención. Pero con algunos niños (especialmente a partir de los dos años) también funciona mostrarle algunos datos que ya conozcan. Por ejemplo, si su hijo ya conoce tres razas distintas de perros, nada impide que las incluya entre sus tarjetas sobre razas de perros. 

Ser atractiva y fácil de ver. El Dr. Kovacs añade esta característica al listado, aunque incluye en ella ser “llamativa, nueva y grande”. En realidad es sólo otra forma de expresar lo mismo que recomienda Doman: que sea nueva y tenga el tamaño adecuado, además de no contener elementos adicionales, hace que sea llamativa para el niño. 









Imagen: http://www.iahp.org/wp-content/uploads/2014/06/Mom.child_.Bit-copy-1170x500.jpg 




Los humanos construimos el conocimiento sobre nuestros conocimientos previos, así los aprendizajes se suceden en una cadena que nunca acaba y que, para muchos, empezó con los programas de estimulación temprana y, especialmente, con el programa de conocimientos enciclopédicos. Así que elija bien la información que va a presentar a su hijo, porque está sentando las bases de su futuro aprendizaje





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lunes, 26 de enero de 2015

El niño no hace caso (Método Doman)


[Boletín del 17.07.2014]




Recientemente alguien llegó a mi blog con una búsqueda en Google que decía "el niño no hace caso método Doman". No es la primera vez que veo algo así. De hecho, es una de las consultas más habituales en Tarkus Kids. Escriben madres que han leído a Doman, se han informado, han comprado o preparado los materiales amorosamente y han empezado a aplicar el método con sus hijos pero, por alguna razón, el niño no atiende.

O eso es lo que ellas creen. Porque tendemos a hacerlo como si fuera una tarea de la escuela, como si estuviéramos dando una clase y el niño tuviera que atender todo el tiempo como se espera que hagan los alumnos en el colegio. ¿Recuerdan aquello que dicen Glenn Doman sobre que es más fácil aburrir a un niño por ir demasiado lentos que por ir demasiado rápidos? Pues tiene mucho que ver con este tema. Ellos necesitan un ritmo rápido para no desconectarse pero, al mismo tiempo, sin capaces de hacer otras cosas, como estar mirando lo que hay a su alrededor. ¡¡Pero eso no significa que no atiendan!!




Si tienen hijos más grandes probablemente se hayan fijado en que son capaces de ver una película mientras juegan con la tablet o con juguetes y, al final, se han enterado de todo: de la película y del juego. Pues es lo mismo con el Método Doman. No esperes que el niño mire y escuche con atención todo el rato. No esperes de su parte una expresión de extremo interés. Ni siquiera de un poquito de interés. Tú sigue y procura hacer que sea un momento divertido y agradable para ambos porque los niños atienden y retienen mucho más de lo que nosotros creemos, sobre todo porque su postura corporal y expresión facial no se corresponde con lo que nosotros esperamos de alguien que atienden concentrado a una clase o explicación de cualquier tipo.



Más dudas resueltas en este vídeo







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lunes, 5 de enero de 2015

Nunca es tarde para empezar a leer



[Boletín del 05.06.2014]

Como sabes, el Método Doman se compone de diferentes programas que pueden utilizarse simultáneamente, excepto el programa del recién nacido, que es específico para los primeros meses de vida. Los demás pueden combinarse como cada uno quiera pero es muy importante que cualquier programa de inteligencia que decidas usar (conocimientos enciclopédicos, lectura, escritura, matemáticas, música) lo complementes con el programa de educación física (arrastre y gateo, braqueación y natación).

En cuanto al programa de lectura me escriben muchas personas preguntando si ya llegan tarde, si su hijo ya es demasiado mayor para empezar. La respuesta es NO. Nunca es demasiado tarde (igual que nunca es demasiado pronto) para empezar el programa de lectura o el de conocimientos enciclopédicos (sí puede ser demasiado tarde para el de matemáticas, de eso hablaremos otro día). Glenn Doman especifica diferentes formas de llevar a cabo el programa de lectura en función de la edad del niño; no dejes de leer su libro "Cómo enseñar a leer a su bebé" para verlo. Él llega hasta los seis años de edad; yo creo que incluso después de esa edad se puede usar su programa para mejorar el nivel de comprensión y velocidad lectoras de cualquier persona.



Y sobre todo recuerda los fundamentos de una buena enseñanza según Glenn Doman:

  • Empieza tan pronto como puedas.
  • Siéntete contento a todas horas.
  • Respeta a tu hijo.
  • Enseña sólo cuando tu hijo y tú estéis contentos.
  • Para antes de lo que el niño quiere.
  • Muestra los materiales rápidamente.
  • Introduce a menudo materiales nuevos.
  • Haz tu programa de forma consistente.
  • Prepara tus materiales cuidadosamente y ve por delante.
  • Recuerda la Regla que Nunca Falla.







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lunes, 29 de diciembre de 2014

La revolución pacífica


[Boletín del 03.04.2014]


Glenn Doman lo llamó "La revolución pacífica" y definió así su objetivo:


"otorgar a todos los padres los conocimientos necesarios para tener unos hijos muy inteligentes, extremadamente capacitados y deliciosos, y crear con ello un mundo muy humano, cuerdo e íntegro."


Tenía razón en que una revolución así está en manos de los padres y de las madres. Sólo ellos pueden asumir la tarea de criar a sus hijos para que sean buenos e inteligentes. Es difícil imaginar una manera mejor -y más pacífica- de cambiar el mundo para hacerlo mejor.


A todos los niños les gusta aprender. Esto es un hecho. Los bebés nacen especialmente diseñados para aprender todo cuanto sea posible acerca del entorno en el que viven. Disponen de cinco herramientas básicas que llamamos "sentidos". Los niños exploran, observan, imitan y analizan. Depende de nosotros que dispongan del tiempo y de la libertad necesarios para hacerlo. Podemos ayudarles poniendo a su disposición toda la belleza del mundo y, mientras lo hacemos, estrechamos nuestro vínculo con ellos. ¡Todo son ventajas!


Si tú también quieres formar parte de la Revolución Pacífica, no dejes de leer los libros de Glenn Doman. Después, puedes echar un vistazo a nuestro blog donde encontrarás materiales descargables y también algunos tips para aplicar el método, basados en mi propia experiencia con mi hijo y en comentarios de los lectores de Tarkus Kids. Te invito a que después también compartas tu experiencia escribiendo a lau@tarkuskids.com o uniéndote a nuestra comunidad en la red social Facebook.



~~Lau~~

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lunes, 22 de diciembre de 2014

Cómo enseñar a leer a tu bebé


[Boletín Tarkus Kids de octubre 2013]





Cuando yo estaba usando el método Doman con mi hijo, hace ya varios años, mucha gente me preguntaba sobre lo que hacía porque les llamaba mucho la atención la posibilidad de poder enseñar a leer a un niño pequeño y que además lo disfrutara. Yo participaba en varios foros de crianza y las mamás me solían preguntar siempre las mismas cosas. Fue por eso que creé el blog Tarkus Kids, para ir recopilando allí mis propias respuestas de modo que no tuviera que estar dando siempre las mismas explicaciones.



Poco a poco el blog fue creciendo, fui añadiendo otros temas que me interesaban (todos relacionados con la crianza y el aprendizaje infantil. Llegaban muchas visitas cada día, los lectores me enviaban emails y se fue formando una pequeña comunidad. Después dejé el blog porque sentía que mi hijo ya había pasado a otra fase y el blog estaba más enfocado a niños menores de 6 años. Pero decidí volver y ahora le estoy dando un nuevo enfoque, sobre todo con los artículos de desarrollo personal para niños.







Pero lo que quería contarte hoy es que el método Doman sí funciona, que los bebés sí pueden aprender a leer y pueden aprenderlo de un modo divertido. En el blog tienes toda la información que necesitas para hacerlo bien.



¿No sabes por dónde empezar?



Déjame que te de una ayudita con una colección de artículos:





Además tengo la buena noticia de que he podido recuperar el documento con las primeras 200 palabras para que las imprimas y empieces ya a enseñar a leer a tu hijo. Para descargarlo haz clic aquí y no te olvides de leer bien las instrucciones antes de comenzar.




Muchas gracias por estar aquí formando parte de esta maravillosa comunidad.




~~Lau~~









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miércoles, 19 de noviembre de 2014

Testimonio: niña de 4 años aprende a leer



Desde que comencé este blog hace ya seis años y medio no dejan de llegarme correos de familias que quieren enseñar a sus hijos a leer. Muchas de las consultas que me hacen ya están respondidas en este blog y aquí les remito.

De vez en cuando, también, alguna de esas familias vuelve a escribir para contar su experiencia. Hoy quiero compartir con vosotros este email que me llegó hace unos días, con permiso de su autora que prefiere que no desvelemos su nombre y nacionalidad.




Hola Lau,



te escribí hace tres años porque me hablaron del Doman y buscando en internet encontré tu blog. Gracias por toda la información que compartes pues resultó muy útil para comenzar. Mi esposo y yo dedicamos varias noches a preparar todos los materiales. Escribimos 200 bits de lectura y buscamos imágenes en internet para imprimir y hacer con ellas los bits de inteligencia. Desde el primer día a nuestra hija le divirtió mucho el método. Como tú siempre dices: es un juego. Pasó bastante tiempo sin que supiéramos si realmente funcionaba o no. Ella nunca daba señal de entender y nunca decía ninguna de las palabras. Pero la pasaba realmente bien y por eso continuamos. Hicimos el programa de lectura y el de conocimientos enciclopédicos combinados con el programa de excelencia física. todo este proceso nos abrió la mente para entender que todo aprendizaje puede ser divertido y que los niños tienen una capacidad increíble.
A día de hoy puedo decir que mi hija tiene 4 años, sabe leer y relaciona muchos de los conceptos que ha visto en el programa de inteligencia. No creo que ella sea más inteligente que otros niños. Creo que todos tienen este potencial y nosotros podemos ayudarles a que lo desarrollen.
Gracias, muchas gracias por todo lo que compartes (por los tips tan útiles basados en tu experiencia) y por dar a conocer esta verdad a todas las mamás.






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martes, 4 de noviembre de 2014

Bebé leyendo [Vídeo]


Vi en internet este vídeo de un bebé reconociendo bits de lectura. La gente se pregunta si eso realmente es leer. Pienso que es un primer paso (y uno muy importante) para aprender a leer. La teoría de los sistemas globales (enseñar palabras completas en vez de letras y sílabas) es la siguiente: primero reconocer la palabra completa, como si fuera un dibujo o una figura; después reconoce la inicial, por eso puede confundir palabras que empiecen por la misma letra (puede decir "agua" cuando el bit dice "aire"); después reconoce la última letra (por eso puede confundir "agua" y "arena" pero no "agua" y "aire"); y después va reconociendo las letras intermedias. Éste es el proceso por el que el niño descifra el código, simplemente porque le exponemos a las palabras de forma visual y auditiva. Le enseñamos el bit a la vez que decimos la palabra correspondiente y a base de repeticiones su cerebro va trabajando para descifrar el código.

Pero lo más importante es que para el niño se trata de un JUEGO. Tanto el niño como los padres se divierten jugando a leer. Ésa es precisamente la regla de oro de Glenn Doman: si tú o tu hijo no os estáis divirtiendo, déjalo.





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martes, 21 de octubre de 2014

Enseñar a leer a un niño de dos años [Método Doman]


Hace algún tiempo me llego este mensaje de una lectora:

Hola Lau. 
La verdad es que no sé por dónde empezar. Hace un mes me propuse enseñarle a leer a mi hijo, que acaba de cumplir dos años. Se me ocurrió poner en google enseñar a leer, y a partir de ahí, todo ha sido un torrente de información. Todo me señalaba hacia el libro de Glenn Doman “como enseñar a leer a su bebé” y eso hice, lo compré y lo leí el fin de semana. Me quedé alucinada, con muchas dudas pero alucinada. Seguí indagando un poco más en internet y apareció tu blog y el artículo Método Doman: como empezar. Muy interesante. 
Estoy elaborando los bits pero no sé cuantos hacer ya que mi niño ya tiene dos años y como he leído, quizás sea mejor pasar al grupo de las dos palabras un poco antes. Por otra parte he leído en otras páginas que es mejor empezar la primera semana con un grupo de cinco palabras en tres sesiones y progresivamente incluir nuevos grupos de cinco. 
En fin, te agradecería una “luz” a esta labor que quiero iniciar junto con mi niño.
Muchísimas gracias de antemano.

Aunque el método Doman puede utilizarse ya con bebés, nunca es tarde para empezar y, de hecho, se puede usar a cualquier edad con algunas variaciones. Si tu hijo ya tiene 2 años (como tenía el mío cuando empezamos) los ritmos serán algo diferentes y el listado inicial de palabras, también. Lo mejor es empezar, igual que a edades más tempranas, con 200 bits de palabras sueltas. Puede que no se lleguen a ver todas porque el niño de dos años lo captará con mayor rapidez, pero esos bits siempre te pueden servir para la segunda fase (parejas de palabras) y para hacer juegos. Esas 200 palabras tienen que ser lo más personalizadas que puedas; aparte de las más típicas, como "papá", "mamá" o "pelota" hay que incluir otras con las que él se pueda sentir identificado, como su nombre, los nombres de sus mejores amigos, de su mascota y de sus juguetes favoritos.

En cuanto al número de palabras y de sesiones por día, hay que tener cuidado pues es mucho más fácil que el niño pierda interés porque vamos demasiado despacio que porque vayamos demasiado rápido. Si le enseñas las mismas 5 palabras, tres veces al día, durante una semana, lo más probable es que al tercer día ya lo hayas perdido.

El primer día hay que enseñar 5 palabras, tres veces (cambiando el orden en cada sesión). (Total: 5 palabras)

El segundo día hay que enseñar las 5 palabras del primer día y 5 palabras nuevas. (Total: 10 palabras)

El tercer día hay que enseñar las 10 primeras palabras y 5 palabras nuevas. (Total: 15 palabras)

El cuarto día hay que enseñar las 15 primeras palabras y 5 palabras nuevas. (Total: 20 palabras)

El quinto día hay que enseñar las 20 primeras palabras y 5 palabras nuevas. (Total: 25 palabras)

A partir del sexto día hay que retirar 5 palabras y añadir 5 nuevas, de modo que siempre estemos enseñando 25 palabras diarias y que cada palabra sea vista 3 veces diarias durante cinco veces (es decir, un total de 15 veces por palabra).



Si tú también quieres enseñar a leer a tu bebé, empieza por aquí:

Compra los libros de Glenn Doman

Cómo enseñar a leer a tu bebé
http://amzn.to/2x4rAVT

Cómo multiplicar la inteligencia de tu bebé
http://amzn.to/2gxgwpm





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lunes, 6 de octubre de 2014

¿Usa Shakira el Método Doman para enseñar a su hijo?






Ya sabíamos que Liza Minelli es una gran defensora del Método Doman y que lo recomienda a los padres de niños con lesión cerebral.


También el cantante Bertín Osborne lo ha usado con su hijo y sus increíbles progresos le llevaron a crear una fundación de ayuda a los padres de niños con lesión cerebral, desde la cual se dedican a formar las familias en este método.


Quien nos sorprende ahora es la también cantante Shakira, que está muy pendiente de su hijo Milan, de año y medio de edad, y a quien enseña personalmente las cosas más variadas. Además de enseñarle español, catalán, inglés, portugués y francés, recientemente le dio unas "lecciones" sobre historia de los Estados Unidos y el niño dio muestras de saber distinguir perfectamente el Lincoln Memorial y dijo que estaba muy interesado en la Declaración de Independencia. Anteriormente ya nos habían mostrado su habilidad tocando la batería y, hace sólo unos días, la propia Shakira subió a su página de Facebook un vídeo en el que el niño leía algunas palabras que ella escribía en color rojo.




Lenguas, música, historia, lectura... ¿Está Shakira usando el Método Doman -o alguna versión del mismo- para enseñar todas estas cosas a su pequeño hijo? Probablemente sí pero, de no ser el caso, está claro que le dedica tiempo y que tiene una filosofía bastante parecida. En su libro "Cómo multiplicar la inteligencia de su hijo"




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Doman escribió un capítulo titulado "En qué emplear 30 segundos". En él pone el ejemplo de un niño que pregunta "¿qué es eso?" y de las diversas formas en que la madre puede responderle usando sólo 30 segundos de su tiempo:

1-Puede decirle: "ahora no, estoy preparando la cena"

2-O puede decirle: "eso es un guau guau"

3-O puede decirle: "eso es un perro"

4-O puede decirle: "eso es un perro de la raza San Bernardo"

5-También puede enseñarle diez datos usando los bits del método de conocimientos enciclopédicos

6-Y puede enseñarle, mejor aún, diez datos relacionados usando los bits del método de conocimientos enciclopédico.


Parece obvio que, como mínimo, Shakira es de las madres que optan por la cuarta opción.





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viernes, 19 de septiembre de 2014

[Enseñar a leer con el Método Doman] Fase 1: palabras


Glenn Doman explica en su libro "Cómo enseñar a leer a su bebé" exactamente cómo funciona su método para enseñar a leer. Te recomiendo que leas primero este post: Método Doman: cómo empezar y que te asegures de tener toda la información correcta antes de empezar a usarlo.

El método de lectura se divide en cinco fases: palabras, parejas de palabras, oraciones, frases y libros. Hoy voy a explicar cómo funciona la primera fase.

Necesitas tener 200 bits con palabras. Un bit puede ser una cartulina (el tamaño recomendado es 60x10cm) o puede digital. El tamaño y color de las palabras dependerá de la edad del niño y, principalmente, de su nivel de madurez visual. Se recomiendo empezar con letras grandes y gruesas de color rojo.

El primer día vas a enseñarle 5 palabras, procurando no enseñarle seguidas dos palabras con la misma inicial. Lo más fácil es elegir cinco palabras con cinco iniciales diferentes. Si le enseñas al niño las palabras "agua" y "amor" seguidas puede confundirlas, pues al principio sólo se fijan en la primera letra. Se las vas a enseñar tres veces y en distinto orden. En teoría las sesiones debes ser en distintos momentos del día; yo por comodidad las hacía seguidas o casi seguidas. Doman recomienda espaciarlas en media hora, pero no todos podemos permitírnoslo así que hazlo lo mejor que puedas y de la manera que te resulte más cómodo.

El segundo día le vas a enseñar las 5 palabras del primer día y otro grupo de 5 palabras nuevas. Según Doman, eso hacen un total de seis sesiones al día (cada sesión dura sólo unos segundos, pues cada palabra sólo ha de mostrarse durante el tiempo necesario para pronunciarla, no más). De nuevo, por comodidad, yo pasaba los dos grupos en una sola sesión.

Los días siguientes (3º, 4º y 5º) se enseñan esas mismas palabras y, cada día, se añade un grupo de 5 palabras nuevas.

El sexto y séptimo día se enseñan las 25 palabras de los días anteriores.

El octavo día se retiran 5 palabras y se añaden cinco nuevas, operación que vamos a repetir todos los días a partir de ahora. Un truco: anota la fecha en que empiezas a enseñar una palabra en el reverso del bit, así sabrás cuáles puedes retirar y cuáles no. Cada palabra debe verse durante 5 días consecutivos (menos las primeras que se ven durante una semana completa). También conviene escribir la palabra por detrás para que la puedas leer al mismo tiempo que la enseñas, si empiezas a pasarlas desde atrás hacia adelante y no a la inversa.

La primera fase termina cuando cada palabra (de las 200) se ha visto durante 5 días. Si después de eso pasas a la segunda fase y ves que el niño se pierde, puedes volver a la primera fase o incluso combinarlas.


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Cosas a tener en cuenta:


1) No examines al niño. No le preguntes "¿Qué dice aquí?", no intentes comprobar si las está leyendo. Algunos niños lo muestras verbalizando o con gestos si son muy pequeños, pero otros no.

2) No aburras al niño. Es más probable que le aburras por ir demasiado lento que por ir demasiado rápido. Enséñale cada palabra durante un segundo, o lo que tardes en decirla, y retírala.

3) No lo hagas si los dos no os estáis divirtiendo. Ésta es la regla de oro del método.

4) La otra regla de oro del método es que te olvides del método: haz todas las variaciones que sean necesarias para que el método se adapte a vosotros, no al revés.






Si tú también quieres enseñar a leer a tu bebé, empieza por aquí:

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viernes, 20 de junio de 2014

Estimulación temprana y Método Doman: la analogía del gimnasio


Las madres que han utilizado el Método Doman de estimulación temprana se dividen en dos clases:

1) Las que años después siguen fascinadas con el método y con las enseñanzas de Glenn Doman, que se lo recomiendan a otras mamás y que volverían a hacer si tuvieran otro hijo.

2) Las que en algún momento decidieron que el método "no funcionaba", lo dejaron e incluso recomendaron a las demás que no lo hicieran o que lo dejaran.

Todas las madres del segundo grupo que he conocido habían cometido al menos uno de estos dos errores:

1) Creer que debían seguir las instrucciones al pie de la letra. Eso es porque no habían leído los libros de Glenn Doman o porque los habían leído pero se habían perdido la parte más importante: la parte en la que el propio Doman dice que te olvides del método.

2) Creer que el objetivo es que el niño memorice todos los bits y aprenda a leer antes que los demás. Eso sería lo mismo que decir que uno va al gimnasio para aprender a hacer pesas mejor que los demás, cuando el objetivo no es aprender a levantar las pesas antes y mejor que otros sino fortalecer los músculos. El método Doman (y en general los métodos de estimulación temprana) son imples herramientas que ayudan al cerebro del niño a crear y fortalecer las relaciones sinápticas entre las neuronas. Es como tejer una red: cuántas más conexiones haya, mejor, y cuánto más fuertes sean esas conexiones, también mejor. 


Si hacemos ejercicio para fortalecer nuestros músculos para que así éstos nos respondan adecuadamente cuando los necesitemos ¿por qué no habríamos de hacer lo mismo con nuestros cerebros y los de nuestros hijos?



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jueves, 6 de febrero de 2014

Enseñar a leer con el Método Doman: las dos versiones


Lo mejor del método Doman es que no hay que seguirlo al pie de la letra. La regla de oro es muy simple: si tú o tu hijo no os estáis diviritendo, déjalo.

Aunque, obviamente, si vas a hacerlo tienes que haber leído las instrucciones, conocer bien la filosofía en la que se basa el método y, luego, adaptarlo a vuestras necesidades y preferencias. Glenn Doman fue puliendo y mejorando el método a partir de la experiencia con muchas familias que lo aplicaron, primero en niños con lesión cerebral y después en niños sanos. Uno de los cambios que introdujo fue el que hce referencia a la velocidad. La primera versión decía que hay que enseñar cada palabra durante algunos segundos, para asegurarse de que el niño la ve bien.




En la segunda versión, en cambio, dice que hay que pasar los bits lo más rápido que sea posible, enseñándolos sólo el tiempo necesario para decir la palabra en voz alta. Lo cierto es que es más fácil aburrir al niño por ir demasiado lento que por ir demasiado rápido. Además, cada palabra se va a ver varias veces, así que tampoco debe preocuparnos si alguna vez no la llegan a ver completa.

Así que si has leído la versión antigua del método, no te preocupes: la información básica la tienes, lo único que cambia es la recomendación de la velocidad.

Esto es lo que dice:

"El interés de tu hijo y el entusiasmo por sus sesiones de lectura estará muy relacionado con estas tres cosas:

1) La velocidad a la que se muestra los materiales.
2) La cantidad de material nuevo.
3) El carácter alegre de la madre."



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