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jueves, 12 de noviembre de 2015

La revolución pacífica





[Boletín Tarkus Kids de 3 abril 2014]



Glenn Doman lo llamó "La revolución pacífica" y definió así su objetivo:

"otorgar a todos los padres los conocimientos necesarios para tener unos hijos muy inteligentes, extremadamente capacitados y deliciosos, y crear con ello un mundo muy humano, cuerdo e íntegro."

Tenía razón en que una revolución así está en manos de los padres y de las madres. Sólo ellos pueden asumir la tarea de criar a sus hijos para que sean buenos e inteligentes. Es difícil imaginar una manera mejor -y más pacífica- de cambiar el mundo para hacerlo mejor.

A todos los niños les gusta aprender. Esto es un hecho. Los bebés nacen especialmente diseñados para aprender todo cuanto sea posible acerca del entorno en el que viven. Disponen de cinco herramientas básicas que llamamos "sentidos". Los niños exploran, observan, imitan y analizan. Depende de nosotros que dispongan del tiempo y de la libertad necesarios para hacerlo. Podemos ayudarles poniendo a su disposición toda la belleza del mundo y, mientras lo hacemos, estrechamos nuestro vínculo con ellos. ¡Todo son ventajas!

Si tú también quieres formar parte de la Revolución Pacífica, no dejes de leer los libros de Glenn Doman. Después, puedes echar un vistazo a nuestro blog donde encontrarás materiales descargables y también algunos tips para aplicar el método, basados en mi propia experiencia con mi hijo y en comentarios de los lectores de Tarkus Kids. Te invito a que después también compartas tu experiencia escribiendo a lau@tarkuskids.com o uniéndote a nuestra comunidad en la red social Facebook

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martes, 30 de junio de 2015

Cómo enseñé a mi hijo a leer, por Viviana




Viviana es seguidora de Tarkus Kids prácticamente desde el principio. Esta semana se ha animado a compartir su testimonio con nosotros porque está convencida de que puede ser de ayuda para otras familias. Reproduzco su mensaje:


"Hola Lau.

Te escribo para contarte mi experiencia con la lectura para que puedas compartirlo en tu blog. Cuando yo conocí el método Doman lo que más me convenció fue leer testimonios de otras familias así que pienso que ahora me toca a mi compartirlo.

Cuando J. tenía un año comenzamos el programa de lectura. Miraba las tarjetas fascinado pero nunca daba ninguna señal de reconocer las palabras. Decidí seguir porque Doman siempre dice que no hay que examinarlos y que lo importante es la creación de conexiones neuronales y no tanto si aprenden o no a leer.

Unos seis meses después empezamos el programa de conocimientos enciclopédicos. Le enseñamos animales, banderas, esculturas, monumentos y muchas otras cosas. Tal vez porque en este programa había imágenes y en el de lectura no hay J. empezó a reaccionar y a señalar las cosas que conocía.

La fase final fue de libros que hicimos a mano con fotos suyas (esta idea la copié de tu blog). Después de completar los dos programas empezamos a poner letras a su alcance: imantadas en la puerta de la nevera, de cartón en las paredes, de madera para jugar con ellas, etc. Y empezó a formar palabras sencillas, como su nombre, "mamá", "agua" y otras palabras cortas y conocidas.

A los cinco años entró a la escuela y las profesoras nos preguntaron cómo lo habíamos hecho, que cómo era posible que leyera tan bien a esa edad y sin que nadie le hubiera enseñado. Les dijimos que en realidad sí le habíamos enseñado pero de esa forma. Simplemente como un juego.

Recomiendo a todas las madres que lo prueben y que no se agobien si no pueden seguir las instrucciones al pie de la letra porque eso es lo de menos.

Gracias por toda la información que compartes.

V."




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miércoles, 13 de mayo de 2015

Estimulación temprana en el día a día



[Boletín Tarkus Kids de abril 2015]



Para estimular a nuestros hijos no hace falta aplicar ningún tipo de programa muy complejo, ni gastar dinero, ni comprar materiales sofisticados.

Hoy os traigo algunas actividades cotidianas que seguramente ya estáis haciendo sin ser conscientes de que eso también es estimulación. Cuando nos hacemos conscientes de ellos, simplemente prestaremos más atención a estos momentos y ayudaremos así a que el niño los aproveche mucho mejor.

Las edades (por meses) son orientativas. 
Siempre debemos observar al niño y adaptarnos a su evolución real, no a lo que los libros y los expertos digan que debe hacer en tal o cual mes de edad.



6-7 meses. Ofrecerle un juguete y animarle a cogerlo con la mano. Si no lo coge, se lo podemos poner en la mano para que entienda lo que pretendemos. Una vez que lo haga, podemos ofrecerle dos juguetes e intentar que coja uno con cada mano.


8-9 meses. Lo llamamos por su nombre desde atrás para que gire la cabeza. Esto puede hacerse desde mucho antes, para comprobar que oye bien pero, en ese caso, sin que gire la cabeza (porque aún no podrá si es muy pequeño) así que simplemente debemos observar si reacciona a las voces. No debemos irnos muy lejos porque hemos de hacernos visibles en cuanto comprobemos si reacciona o no.


10-11 meses. Animarle a meter y sacar objetos de una caja (por ejemplo, juguetes o ropa). Cuando ya lo haga con soltura, podemos usar cada vez una caja más pequeña y objetos más pequeños.


12-13 meses. Reproducir onomatopeyas para que nos imite. Por ejemplo, sonidos de animales, el ruido de un coche, una campana, etc.


14-15 meses. Intentar que se quite el gorro y los calcetines él sólo y también abrir y cerrar cremalleras (de la ropa, de bolsas, etc).


16-17 meses. Animarle a subir las escaleras él sólo, siempre con nosotros a su lado, muy cerca, para evitar accidentes.


18-19 meses. Si el niño muestra iniciativa, puede comer sólo y comenzar a utilizar los cubiertos. Evidentemente mucha comida se le caerá, se ensuciará y tardará mucho en terminar, pero será un gran aprendizaje para él.


20-21 meses. Comenzar a conocer y reconocer las partes del cuerpo humano: en su propio cuerpo, en el nuestro, en sus muñecos y, finalmente, en una imagen en papel.


22-23 meses. Contar cosas (peldaños, muñecos, galletas, dedos, amigos, etc). Si lo contamos todo en voz alta (señalándolo al principio) le estaremos introduciendo en las matemáticas y,s in darse cuenta, pronto estará sumando y restando.


24-25 meses. Si hacemos pan o repostería puede ayudarnos y moldear la pasta en diferentes formas y tamaños. Otra opción es hacerlo con plastelina o pasta de modelar (pero si lo hacemos con pan, después de lo podrá comer).


26-27 meses. Para ampliar su vocabulario y mejorar la expresión verbal, animarle a repetir palabras, hacer y contestar preguntas y entender instrucciones sencillas.


28-29 meses. Animarle a abrochar y desabrochar botones. Puede hacerlo en materiales específicamente preparados pero es mejor si lo hace en su ropa real (o en la nuestra o de sus muñecos).









Imagen: http://1m.babytuto.com/post/1396540569-shutterstock_51148012.jpg 






¿Qué otras actividades de estimulación temprana hay 
en vuestro día a día?










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miércoles, 6 de mayo de 2015

Una lección de Oprah


[Boletín Tarkus Kids de febrero 2015]




Oprah tuvo una infancia verdaderamente difícil. Su familia no tenía dinero, no había agua corriente en su casa y tenía que compartir la cama con su abuela. Con ese punto de partida, es difícil imagina cómo llego a ser quién es hoy en día: una de las mujeres más influyentes, más ricas y también más generosas del mundo.

Ella cuenta que una de las cosas que más fuerza le dio fue que no comenzó a ir a la escuela hasta los seis años. Antes de eso, su abuelo le enseñó a leer. Leían la Biblia. Así que cuando ella llegó a la escuela ya sabía leer y era capaz de deletrear palabras como “Nicodemo”, “Ananías, Misael y Azarías”. Así que fue una alumna aventajada, respetada por sus maestros y que, sobre todo, tenía mucha fe en si misma. Nunca se sintió inferior sino que se sentía muy inteligente precisamente porque ya sabía leer y leía bien.

Desde entonces siempre ha creído que era capaz de lograr cualquier cosa que se propusiera. Y así ha sido.

Uso este ejemplo para ilustrar la importancia de enseñar a los niños a leer, no sólo por el mero hecho de leer, sino por todos los efectos colaterales que ello provoca, empezando por el fortalecimiento de su autoestima y su visión de si mismos. Algo tan simple y gozoso como enseñar a un niño a leer puede cambiar para siempre su vida.






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miércoles, 22 de abril de 2015

Cómo fomentar la sensibilidad artística

[Boletín Tarkus Kids de enero 2015]

Mariluz me escribió el siguiente comentario: "Mi marido y yo somos de ciencias y siempre hemos sido muy racionales. No nos consideramos personas creativas ni con habilidades artísticas y nos preocupa que nuestro hijo tampoco lo sea. ¿Qué nos recomiendas para fomentar su sensibilidad artística?"

Yo les contesté y también les pedí permiso para compartir su mensaje porque creo que la respuesta puede servir a otras familias.

Si tu hijo aún no ha nacido puedes comenzar su estimulación mediante las audiciones musicales. Se ha comprobado que el niño en el útero materno es capaz de oír los sonidos del exterior y, después de nacer, puede reconocer la música que su madre escuchó. Oyen mejor los sonidos de más de 1500 Hz, por lo que la música clásica y el canto gregoriano son los más recomendados. Es bueno que esas audiciones continúen después de nacer.

Siguiendo con la música, si es posible conviene poner a su disposición instrumentos musicales (no imitaciones de plástico diseñadas para niños, sino instrumentos de verdad) y dejarles experimentar con ellos enseñándoles también a cuidarlos y respetarlos, por supuesto, pero sin imponerles una forma determinada de usarlos y de combinar los sonidos. A partir de cierta edad (5 o 6 años, aproximadamente, pero siempre va a depender de cada niño) puede tomar clases de solfeo y del instrumento que sea de su interés, pero hay que cuidar que no lo vea como algo tedioso y que se le permita improvisar y experimentar.

Antes de que su desarrollo motor le permita coger un lápiz, el niño puede pintar usando sus propias manos, en papeles que estén sobre una mesa, sobre el suelo o pegados a la pared. Cuando empiece a dibujar, nuestra actitud va a determinar que su creatividad fluya o que se coarte. éstas son algunas cosas que debemos hacer:

-No obligarle nunca a dibujar ni a colorear. Hay niños que no quieren dibujar y hay niños que dibujan pero tardan mucho en colorear. Eso no significa que tengan algún problema; lo mejor, siempre, es respetar sus ritmos.

-No tratar de interpretar sus dibujos. Si el niños nos quiere contar qué es lo que ha dibujado, le escuchamos y conversamos con él, pero no intentamos adivinar qué dibujó ni mucho menos qué significan sus dibujos.

-Permitir que se manche. Es bueno que el niño dibuje con herramientas diferentes y sobre superficies variadas así como mezclar los colores a su antojo sin que limitemos su expresión por el miedo a que manche su ropa, la mesa o el suelo. Hay pinturas fácilmente lavables.

-No decirle qué debe dibujar a menos que él nos lo pregunte. Hay dibujos que son abstractos, que son sólo una mezcla de trazos sin significado. No hay que corregirle si él no lo pide.

-No exponer los dibujos en la casa si el niño no quiere. A las madres nos gusta poner los dibujos de los niños en las paredes de casa y en la puerta de la nevera, pero algunos niños no quieren, o quieren elegir ellos qué dibujos van a exponerse y dónde.

Sin duda lo más importante, en el caso de Mariluz y tanta gente que opina como ella, es cambiar la actitud y dejar de creer que la sensibilidad artística es un don que sólo algunos poseen. Todos somos creativos y somos capaces de desarrollar esa faceta de nuestra personalidad. Los niños, con su frescura y su ausencia de prejuicios, son los maestros perfectos para que también los adultos aprendamos a desarrollar nuestra sensibilidad artística.


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miércoles, 15 de abril de 2015

El orden lógico de la estimulación temprana



[Boletín Tarkus Kids de enero 2015]


Hoy quiero comentar un tema muy importante sobre la estimulación temprana.


Hay algunas creencias erróneas sobre esto, como la que asegura que es como abrigarse antes de que llueva, que se pretende forzar el desarrollo del niño y que es inútil hacerlo


Pero todo tiene una explicación. En el caso de la estimulación temprana, sólo podremos comprender (y por tanto, hacerlo bien) si conocemos cuál es el funcionamiento del cerebro y, sobre todo, su proceso de formación.


Siempre que vayamos a utilizar algún programa de estimulación temprana con nuestros hijos debemos tener en cuenta su edad pero, sobre todo, el grado de desarrollo y madurez de su cerebro.



En el cerebro humano existen tres tipos de áreas que tienen funciones diferentes: las primarias, perciben los estímulos; las secundarias los identifican y las terciarias los relacionan. Además, es sabido que las estructuras simples del cerebro maduran antes que las complejas, por lo que los estímulos que proporcionemos al niño deben ser acordes a su proceso de maduración y crecimiento. No sirve de nada proporcionar estímulos dirigidos a las áreas secundarias si éstas aún no se han desarrollado, igual que no sirve de nada tirar de una planta para que crezca más y más rápido. 


En un primer momento (es decir, en los primeros meses de vida e incluso antes del nacimiento) la estimulación debe ser únicamente sensorial. 


En estos meses, las áreas del cerebro que funcionan son las primarias, las que perciben los estímulos, así que de nada serviría proporcionar estímulos dirigidos a las otras áreas. Lo órganos sensoriales captan esos estímulos y los traducen en impulsos eléctricos que llegan hasta el cerebro. Se trata de la función primaria de percepción para ello el niño utiliza los cinco sentidos. Más adelante, las áreas secundarias permitirán su identificación y, finalmente, las terciarias cumplirán la función más compleja, que es la de relación. Así que nuestro programa de estimulación debe seguir ese mismo esquema para que sea eficaz. 







Es importante también estimular el sentido del equilibrio, ya que ello repercutirá favorablemente en el posterior desarrollo de la motricidad del niño. A partir del sexto mes de embarazo comienza a funcionar el oído interno, responsable del equilibrio, por lo que los movimientos de la madre van a servir para estimular ese sentido. Después del nacimiento, mecer al niño, acunarlo, levantarlo, etc, son también ejercicios que fomentarán su equilibrio y el desarrollo motor. Estos movimientos deben hacerse siempre con suavidad y progresivamente para evitar causarle mareos o daños al niño. 


En un patrón de desarrollo sano, un niño de dos meses comenzará a reptar; uno de siete a gatear, y uno de 12 a caminar con ayuda. Como siempre, las edades son orientativas y dependen de la madurez de su cerebro. 


Y tú ¿has estimulado a tus hijos? Cuéntanos cómo lo hiciste en lau@tarkuskids.com 












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lunes, 16 de febrero de 2015

7 formas de multiplicar la inteligencia de tu bebé




[Boletín Tarkus Kids de diciembre 2014]




El cerebro es uno de los órganos más complejos y más importantes del cuerpo humano. Sabemos que, cuanto más joven es la persona, mayor plasticidad tiene el cerebro. Eso significa que es capaz de adaptarse y regenerarse en función de los estímulos que reciba. Con la estimulación adecuada, el cerebro del niño es capaz de crear una gran cantidad de nuevas sinapsis (conexiones entre neuronas) y de fortalecer las que ya existen. No olvidemos que el cerebro funciona como una red y es importante hacerla crecer y fortalecerla igual que hacemos con el resto del cuerpo. Si cuidamos nuestra alimentación y hacemos ejercicio físico para mantener el cuerpo en buen estado de salud, ¿por qué no habríamos de hacer lo mismo por el cerebro? Y si así lo hacemos, ¿por qué no empezar desde que nuestros hijos nacen?



Estimular la inteligencia de los niños es muy sencillo; no requiere conocimientos específicos ni comprar ningún tipo de producto. Éstas son 7 cosas que puedas hacer desde hoy mismo:



1-Háblale todo el tiempo. Aunque tu hijo sea un bebé y no sea capaz de comunicarse verbalmente, háblale. Cuéntale qué estás haciendo, qué piensas, qué sientes, etc. Fortalecerás tu vínculo con él sólo por permitirle escuchar tu voz pero, además, le facilitarás la adquisición del vocabulario cuando sea el momento.



2-Cuéntalo todo. Su primer acercamiento a las matemáticas puede ser éste: que te escuche y te vea contando todo lo que esté a tu alcance. Los peldaños de la escalera cuando subes o bajas, los dedos de sus manos, las cucharadas que come o los muñecos que tiene, por ejemplo.



3-Pasea por distintos lugares. Si para los adultos es muy recomendable viajar, el equivalente para un bebé puede ser simplemente estar en distintos lugares y estar en movimiento. Salir a la calle, entrar en un mercado (lleno de colores, olores y sonidos), ir a la playa o a la montaña, entrar a una iglesia.



4-Permítele explorar el entorno. Deja que toque cosas, que se las lleve a la boca (siempre cuidando su seguridad, obviamente), que se mueva libremente desde que sea capaz de desplazarse por si mismo arrastrándose o gateando. El único límite debe ser su propia seguridad.



5-Fomenta la actividad física. Glenn Doman solía decir que cualquier programa de inteligencia debe complementarse con un programa físico. Como estamos estimulando la inteligencia de nuestro hijo, debemos también prestar atención a su actividad física. Comenzando por darle masajes desde el nacimiento y permitiéndole (y animándole) después a correr, saltar, braquear, nadar, etc.



6-Léele en voz alta. Ésta es una de las herramientas más potentes para multiplicar la inteligencia de los niños. Más sobre el tema en nuestro blog.



7-Cántale. Por lo mismo que es importante verbalizar nuestros pensamientos y que le niño oiga nuestra voz, hacerlo cantando es muy efectivo también para modular sus emociones. Podemos transmitirle serenidad, tranquilidad y alegría con nuestros cantos.





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lunes, 9 de febrero de 2015

Tips para estimular a tu recién nacido




[Boletín Tarkus Kids de diciembre 2014]




Muchos me habéis escrito preguntándome qué cosas podemos hacer para ayudar al desarrollo de la inteligencia desde que el bebé nace. Sabemos que el entorno y los estímulos son fundamentales para el desarrollo del cerebro, no sólo la genética.



Cuando el niño nace, viene equipado con cinco potentes herramientas que le permiten explorar el mundo que le rodea: los cinco sentidos. Este es, por tanto, el cauce que debemos utilizar si queremos fomentar, desde el momento mismo del nacimiento, la formación del cerebro. Éste es una estructura relacional, no es un órgano compuesto por compartimentos estancos, cada uno con una función y donde se almacena la información separadamente, sino que se crea una enorme red de conexiones que podemos ayudar a crear y a fortalecer.



Veamos algunas ideas en función del sentido que vayamos a utilizar:



Tacto: el contacto piel con piel del bebé con la madre es fundamental en las primeras semanas de vida. Tenerle cerca siempre le va a dar la seguridad que requiere. Podemos potearle y también se le pueden dar masajes.



Olfato: aquí también juega un papel esencial la cercanía con otros cuerpos, principalmente el de la madre y, muy especialmente, la lactancia materna. Podemos usar aceites esenciales de olores suaves en los masajes.



Gusto: aunque el sentido del gusto no puede estimularse hasta el nacimiento, algunos estudios indican que se forma desde el tercer mes del embarazo. Además, una dieta variada en la madre hará que el gusto del lactante comience acostumbrarse a diferentes sabores con los que ya podrá experimentar de forma directa a partir de los dos años o un poco antes.



Vista: los recién nacidos son muy sensibles a la luz y los brillos, por lo que debemos ser cuidadosos con las cosas que ponemos a su alcance. La mejor forma de estimular su visión es sacándole a pasear para que pueda ver todo el entorno y eligiendo cuidadosamente la decoración de las zonas de la casa donde vaya a pasar más tiempo, sin estridencias ni sobrecarga de formas y colores.



Oído: el oído es quizás el sentido para el que tenemos más opciones con un recién nacido. Podemos hablarle y cantarle desde antes del nacimiento y después, además, acercarlo para que escuche el latido de nuestro corazón. Es recomendable también la música clásica y el canto gregoriano.



A medida que el niño vaya creciendo tendremos muchas más oportunidades de estimular su desarrollo y él mismo nos va a indicar cuáles son sus preferencias.





Espero vuestros comentarios, como siempre, en el blog, en Facebook y por email a lau@tarkuskids.com






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lunes, 2 de febrero de 2015

6 trucos para enseñar a leer a tus hijos





[Boletín Tarkus Kids de Agosto 2014]




Casi todos los seguidores de Tarkus Kids usan o han usado el método Doman para enseñar a sus hijos a leer. Sin embargo, sabemos que el objetivo principal no es ése sino la creación y fortalecimiento de las conexiones neuronales.



Hace una semanas compartimos varias formas divertidas de practicar la lectoescritura. Como la lectura viene antes que la escritura, hoy os traigo 6 tips para enseñar a leer:



Léeles en voz alta. Éste es fundamental. Hay que leer a los niños, no por obligación sino por diversión, para pasar un buen rato compartido con ellos. Leerles cuentos que puedan gustarles, cuentos clásicos, cuentos regionales, cuentos de nuestra infancia, etc. Así además de establecer un vínculo con ellos les trasladamos el gusto por la lectura. Al principio sólo leerás tú, pero debes intentar posicionarte de manera que ellos vayan viendo el texto mientras tú lo lees. De esta forma comenzarán a interesarse por la forma en que descompones el código y traduces esos símbolos escritos en palabras que conforman una historia con sentido.



Léeles cualquier cosa. El mundo está lleno de cosas escritas y leerlas puede convertirse en un divertido juego. Puedes leer las etiquetas de la comida, los rótulos de tiendas, las matrículas y marcas de los coches, los carteles de anuncios, etc.


Combina métodos. Si estás usando un método específico para enseñar a leer (como el método Doman) puedes combinarlo con otros. Por ejemplo, combinando un método global como Doman con otro silábico como Letrilandia o cualquier otro que conozcas.



Usa materiales manipulables. Pocas cosas son tan eficaces para el aprendizaje infantil como la posibilidad de manipular los materiales. Para la lectura puedes usar imanes con formas de letras para la nevera o alguna otra superfície metálica, bits de palabras, sílabas y letras; palabras y letras recortadas en cartulina o madera, etc. 



Pon carteles con los nombres de los objetos. Este es un truquito clásico que muchas familias utilizan. Se trata de escribir los nombres de todas las cosas que hay por la casa, como "puerta", "baño", "libros", "mesa", etc. De este modo los niños están expuestos a esas palabras, correctamente escritas, y las van asimilando sin esfuerzo alguno.



Déjales notas. Puedes escribirles mensajes y pegarlos en la nevera o esconderlos en algún sitio donde los puedan encontrar, como debajo de su almohada o dentro de su caja de juguetes.







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lunes, 26 de enero de 2015

El niño no hace caso (Método Doman)


[Boletín del 17.07.2014]




Recientemente alguien llegó a mi blog con una búsqueda en Google que decía "el niño no hace caso método Doman". No es la primera vez que veo algo así. De hecho, es una de las consultas más habituales en Tarkus Kids. Escriben madres que han leído a Doman, se han informado, han comprado o preparado los materiales amorosamente y han empezado a aplicar el método con sus hijos pero, por alguna razón, el niño no atiende.

O eso es lo que ellas creen. Porque tendemos a hacerlo como si fuera una tarea de la escuela, como si estuviéramos dando una clase y el niño tuviera que atender todo el tiempo como se espera que hagan los alumnos en el colegio. ¿Recuerdan aquello que dicen Glenn Doman sobre que es más fácil aburrir a un niño por ir demasiado lentos que por ir demasiado rápidos? Pues tiene mucho que ver con este tema. Ellos necesitan un ritmo rápido para no desconectarse pero, al mismo tiempo, sin capaces de hacer otras cosas, como estar mirando lo que hay a su alrededor. ¡¡Pero eso no significa que no atiendan!!




Si tienen hijos más grandes probablemente se hayan fijado en que son capaces de ver una película mientras juegan con la tablet o con juguetes y, al final, se han enterado de todo: de la película y del juego. Pues es lo mismo con el Método Doman. No esperes que el niño mire y escuche con atención todo el rato. No esperes de su parte una expresión de extremo interés. Ni siquiera de un poquito de interés. Tú sigue y procura hacer que sea un momento divertido y agradable para ambos porque los niños atienden y retienen mucho más de lo que nosotros creemos, sobre todo porque su postura corporal y expresión facial no se corresponde con lo que nosotros esperamos de alguien que atienden concentrado a una clase o explicación de cualquier tipo.



Más dudas resueltas en este vídeo







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lunes, 19 de enero de 2015

Máquinas de aprender



[Boletín del 27.06.2014]



Glenn Doman tenía la teoría de que los niños pequeños no querían jugar y que los adultos nos equivocamos cuando intentamos por todos los medios que jueguen y cuando inventamos cosas para que jueguen.

Decía Doman que lo que los niños pequeños quieren hacer es aprender. Creo que acertaba en esto pero se equivocaba en la premisa anterior, la de que no querían jugar. Creo que, en realidad, para los niños no hay ninguna diferencia entre jugar y aprender. El juego es su método científico para investigar el mundo y así aprender.




Sus herramientas son cinco según Doman:


-el tacto
-el gusto
-la vista
-el oído
-el olfato

Yo añadiría el sentimiento. Los niños cogen un juguete, lo ven, lo palpan, lo saborean, lo escuchan, lo huelen y, además, sienten emociones cuando interactúan con él.

El error de los adultos es doble: de un lado, nos empeñamos en construir juguetes irrompibles, cuando romperlos (o desmontarlos) es fundamental para que el niño aprenda cómo funcionan. De otro lado, nos empeñamos en que los utilicen como supuestamente deben ser utilizados. Cuando probar cosas diferentes es también esencial para el aprendizaje (y para la diversión también).

Hay cinco vías de entrada al cerebro (seis, contando con las emociones) y son las mismas que tiene cualquier niño sano, las mismas que tenía Leonardo da Vinci, por poner el ejemplo que utiliza Doman. Así que les recomiendo que observen a sus hijos cuando están en su proceso de investigación/juego/aprendizaje y no los subestimen cuando tiran insistentemente un juguete al suelo, o cuando lo rompen o cuando lo utilizan para algo diferente de aquello para lo que fue diseñado.


~~Lau~~




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lunes, 12 de enero de 2015

Desarrollo personal para niños


[Boletín del 20.06.2014]




Una de mis secciones preferidas de Tarkus Kids es la de desarrollo personal para niños. Aunque hay aún pocos artículos sobre este tema, todos ellos contienen información muy valiosa que puede mejorar la vida de nuestros hijos. El desarrollo personal para niños trata de darles una educación emocional y espiritual y las herramientas necesarias para continuar creciendo sin nosotros.





Tres de las herramientas más poderosas que hemos recomendado en Tarkus Kids son éstas:



-Construir con ellos su árbol genealógico, porque es fundamental para la construcción de la propia personalidad conocer la historia familiar, es decir, saber de dónde venimos.

-Enseñarles a utilizar la ley de la atracción elaborando un tablero de los sueños, para que sean capaces de identificar sus deseos y de hacerlos realidad.

-Hacer un diario de agradecimientos, de forma escrita u oral, porque el agradecimiento te ayuda a cambiar la perspectiva y a ver las cosas en positivo, a centrarte más en lo que sí tienes que en lo que te falta.


¿Qué otras herramientas de desarrollo personal utilizas con tus hijos? Compártelo con nosotros dejando un comentario o escribiendo a lau@tarkuskids.com También en Facebook.com/TarkusKids ¡Muchas gracias!




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lunes, 5 de enero de 2015

Nunca es tarde para empezar a leer



[Boletín del 05.06.2014]

Como sabes, el Método Doman se compone de diferentes programas que pueden utilizarse simultáneamente, excepto el programa del recién nacido, que es específico para los primeros meses de vida. Los demás pueden combinarse como cada uno quiera pero es muy importante que cualquier programa de inteligencia que decidas usar (conocimientos enciclopédicos, lectura, escritura, matemáticas, música) lo complementes con el programa de educación física (arrastre y gateo, braqueación y natación).

En cuanto al programa de lectura me escriben muchas personas preguntando si ya llegan tarde, si su hijo ya es demasiado mayor para empezar. La respuesta es NO. Nunca es demasiado tarde (igual que nunca es demasiado pronto) para empezar el programa de lectura o el de conocimientos enciclopédicos (sí puede ser demasiado tarde para el de matemáticas, de eso hablaremos otro día). Glenn Doman especifica diferentes formas de llevar a cabo el programa de lectura en función de la edad del niño; no dejes de leer su libro "Cómo enseñar a leer a su bebé" para verlo. Él llega hasta los seis años de edad; yo creo que incluso después de esa edad se puede usar su programa para mejorar el nivel de comprensión y velocidad lectoras de cualquier persona.



Y sobre todo recuerda los fundamentos de una buena enseñanza según Glenn Doman:

  • Empieza tan pronto como puedas.
  • Siéntete contento a todas horas.
  • Respeta a tu hijo.
  • Enseña sólo cuando tu hijo y tú estéis contentos.
  • Para antes de lo que el niño quiere.
  • Muestra los materiales rápidamente.
  • Introduce a menudo materiales nuevos.
  • Haz tu programa de forma consistente.
  • Prepara tus materiales cuidadosamente y ve por delante.
  • Recuerda la Regla que Nunca Falla.







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lunes, 22 de diciembre de 2014

Cómo enseñar a leer a tu bebé


[Boletín Tarkus Kids de octubre 2013]





Cuando yo estaba usando el método Doman con mi hijo, hace ya varios años, mucha gente me preguntaba sobre lo que hacía porque les llamaba mucho la atención la posibilidad de poder enseñar a leer a un niño pequeño y que además lo disfrutara. Yo participaba en varios foros de crianza y las mamás me solían preguntar siempre las mismas cosas. Fue por eso que creé el blog Tarkus Kids, para ir recopilando allí mis propias respuestas de modo que no tuviera que estar dando siempre las mismas explicaciones.



Poco a poco el blog fue creciendo, fui añadiendo otros temas que me interesaban (todos relacionados con la crianza y el aprendizaje infantil. Llegaban muchas visitas cada día, los lectores me enviaban emails y se fue formando una pequeña comunidad. Después dejé el blog porque sentía que mi hijo ya había pasado a otra fase y el blog estaba más enfocado a niños menores de 6 años. Pero decidí volver y ahora le estoy dando un nuevo enfoque, sobre todo con los artículos de desarrollo personal para niños.







Pero lo que quería contarte hoy es que el método Doman sí funciona, que los bebés sí pueden aprender a leer y pueden aprenderlo de un modo divertido. En el blog tienes toda la información que necesitas para hacerlo bien.



¿No sabes por dónde empezar?



Déjame que te de una ayudita con una colección de artículos:





Además tengo la buena noticia de que he podido recuperar el documento con las primeras 200 palabras para que las imprimas y empieces ya a enseñar a leer a tu hijo. Para descargarlo haz clic aquí y no te olvides de leer bien las instrucciones antes de comenzar.




Muchas gracias por estar aquí formando parte de esta maravillosa comunidad.




~~Lau~~









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