miércoles, 19 de marzo de 2014

Lecciones de cine: Las aventuras del Sr. Peabody y Sherman




Fui al cine en blanco. Quiero decir que no tenía ni idea de qué iba la película. Mi hijo quería verla y eso era suficiente. Creo que vi el tráiler una vez, pero no recordaba prácticamente nada. De entrada, parecía un poco extraño eso de que un niño humano sea adoptado por un perro. Pero al final todo tuvo sentido.

Nadie quería adoptar al Sr. Peabody (el perro) porque era demasiado inteligente y aburrido. Prefería leer libros a correr para coger el palito. Al final, tras muchos logros (varios inventos, un premio Nobel y no sé cuántas cosas más) consigue que le den un niño en adopción. Uno de sus inventos es el "vuelta atrás", una máquina del tiempo que utiliza para que Sherman (el niño) aprenda historia sobre el terreno. Las lecciones que nos deja esta película son a menudo obvias, pero se nos pueden pasar por alto entre la cantidad de aventuras que suceden.

La primera lección es que la obediencia es mala, pero la imprudencia también. Sherman es un niño obediente; es tan obediente que los niños se burlan de él diciéndole que es un perro. El contrapunto lo pone Penny, la archienemiga de Sherman, que lo meterá en un lío importante (sin lío no hay película) y que acabará siendo su mejor amiga. Penny es la antítesis de Sherman: es desobediente hasta cruzar la línea de la imprudencia y nunca tiene en consideración las posibles consecuencias de sus actos.

La segunda lección es que el conocimiento es poder. En ocasiones incluso puede salvarte la vida, literalmente, siempre que seas capaz de aplicar tus conocimientos a la vida real.

La tercera lección es que los niños quieren y pueden aprender cualquier cosa que se les presente de forma honesta. Es algo que tienen claro los lectores de este blog y que Glenn Doman repetía hasta la saciedad.

La cuarta lección es el efecto Pigmalión y la indefensión aprendida. El Sr. Peabody no permite que Sherman pilote el Vuelta Atrás. Pero cuando sus vidas corren peligro real, sólo hace falta que le diga "tú puedes" para que Sherman lo haga y descubra que sí sabía.

Finalmente se revela que Sherman sí es como un perro, pero no por su obediencia sino por su fidelidad y su amor incondicional.




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jueves, 6 de febrero de 2014

Enseñar a leer con el Método Doman: las dos versiones


Lo mejor del método Doman es que no hay que seguirlo al pie de la letra. La regla de oro es muy simple: si tú o tu hijo no os estáis diviritendo, déjalo.

Aunque, obviamente, si vas a hacerlo tienes que haber leído las instrucciones, conocer bien la filosofía en la que se basa el método y, luego, adaptarlo a vuestras necesidades y preferencias. Glenn Doman fue puliendo y mejorando el método a partir de la experiencia con muchas familias que lo aplicaron, primero en niños con lesión cerebral y después en niños sanos. Uno de los cambios que introdujo fue el que hce referencia a la velocidad. La primera versión decía que hay que enseñar cada palabra durante algunos segundos, para asegurarse de que el niño la ve bien.




En la segunda versión, en cambio, dice que hay que pasar los bits lo más rápido que sea posible, enseñándolos sólo el tiempo necesario para decir la palabra en voz alta. Lo cierto es que es más fácil aburrir al niño por ir demasiado lento que por ir demasiado rápido. Además, cada palabra se va a ver varias veces, así que tampoco debe preocuparnos si alguna vez no la llegan a ver completa.

Así que si has leído la versión antigua del método, no te preocupes: la información básica la tienes, lo único que cambia es la recomendación de la velocidad.

Esto es lo que dice:

"El interés de tu hijo y el entusiasmo por sus sesiones de lectura estará muy relacionado con estas tres cosas:

1) La velocidad a la que se muestra los materiales.
2) La cantidad de material nuevo.
3) El carácter alegre de la madre."



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viernes, 29 de noviembre de 2013

Lecciones de cine: Mary Poppins




Mary Poppins siempre fue una de mis películas preferidas y, a decir verdad, lo sigue siendo. De pequeña sólo me fijaba en la magia de la niñera pero un nuevo visionado de adulta y desde mi nueva afición por buscarle el lado didáctico a cualquier cosa que se cruce por mi camino me ha hecho darme cuenta de la cantidad de lecciones importantes que nos deja esta historia.

·     La primera lección de Mary Poppins no nos la da Mary sino su amigo Bert. Nada más comenzar la película, cuando Bert interrumpe su espectáculo callejero con esta estrofa: “Viento del este y niebla gris anuncian que viene lo que ha de venir. No imagino qué irá a suceder, más lo que ahora pase ya pasó otra vez”. Lo que anuncia el viento del este es la llegada de Mary, que se quedará hasta que vuelva a cambiar el viento. El mensaje es doble: de un lado, que siempre hay señales que nos guían, sólo debemos reconocerlas y interpretarlas adecuadamente. De otro lado, que todo sucede exactamente cuándo debe suceder y durante el tiempo preciso. Ni más, ni menos.

·     La segunda lección de Mary Poppins es ésta: Nunca juzgues a las cosas (ni a las personas) por su apariencia. ¿Recuerdas el bolso de Mary? ¡De ahí salían las cosas más insospechadas! ¿Y los cuadros de Bert? ¡Se podía entrar en ellos! ¿Quién te dice que la realidad es lo que está a este lado del cuadro y no al otro? Conviene mantener siempre la mente abierta, pues a menudo las cosas no son lo que parecen a primera vista. Pregúntenle sino a Alicia a ver qué encontró a través del espejo.

·     La tercera lección de Mary Poppins es ésta: Todo trabajo (y toda obligación) tiene su lado positivo. Encontrarlo o no, depende sólo de nosotros. Lo que marca la diferencia no son los hechos en si mismos sino nuestra actitud ante ellos.

·     La cuarta lección de Mary Poppins es ésta: Cada problema tiene una solución (y ésta no tiene por qué ser amarga). Mary tiene un jarabe mágico que sabe diferente para cada persona que lo toma pero que, sorprendentemente, a todos les sirve. Igual que el trabajo no está reñido con la diversión, tampoco los remedios tienen por qué ser desagradables.

·   La quinta lección de Mary Poppins es ésta: La risa es contagiosa (y los excesos, perjudiciales).Sí, la risa es contagiosa. La risa nos cambia el ánimo para bien. Alegrarle a alguien un mal día puede ser tan sencillo como regalarle una sonrisa. El humor es una herramienta que utilizo mucho con mi hijo pero hay que usarlo con medida porque la línea que separa el humor de la burla es muy fina. Ésta es la lección que nos deja el tío Albert: los excesos son perjudiciales.

·     La sexta lección de Mary Poppins es ésta: No esperes resultados diferentes si siempre haces lo mismo. También lo decía Albert Einstein a quien se atribuye la definición de “locura” como el hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos. Cuando entran en el cuadro y se suben al tiovivo, Bert dice “no hacemos más que dar vueltas, y así no vamos a ninguna parte”. Y tiene razón. Uno puede dar vueltas en el tiovivo para divertirse, pero si se quiere ir a algún lado lo mejor es abandonar la comodidad y la seguridad del tiovivo y aventurarse lejos de él.

·     La séptima lección de Mary Poppins es ésta: La escucha es una herramienta eficaz. No importa si hablamos de niños o de adultos. Saber escuchar es una aptitud imprescindible y lamentablemente cada vez menos común. El señor y la señora Banks están acostumbrados a no escuchar nunca a sus hijos. Lo ilustra perfectamente la escena en la que el Sr. Banks destruye el anuncio que sus hijos han redactado buscando niñera y lo tira a la chimenea. Mágicamente, Mary se hace con ese documento y se presenta para el puesto ya que cumple todos y cada uno de los requisitos solicitados por los niños, que no coinciden en nada con los requisitos exigidos por su padre.

·     La octava lección de Mary Poppins es ésta: La psicología inversa funciona. Bert la utiliza con éxito con el Sr. Banks. Mary la utiliza con los niños, haciéndolos dormir al son de una nana llamada “no durmáis”. Pero, igual que con la risa y el humor, la psicología inversa ha de usarse en su justa medida.

·     La novena lección de Mary Poppins es ésta: Nunca des explicaciones. Al menos, no a los que no están dispuestos a escucharnos. Los que viven aún en Matrix y no están dispuestos a ver más allá no merecen nuestro tiempo ni nuestras explicaciones.

·     La décima lección de Mary Poppins es ésta: El aprendizaje (igual que el trabajo) puede ser divertido. Así se lo expone Mary al Sr. Banks cuando hablan sobre las actividades que deben hacer sus hijos y así lo vemos a lo largo de toda la película, cuando cualquier actividad se convierte en aprendizaje.

·     La decimoprimera lección de Mary Poppins es ésta: El desapego es necesario. Está bien tener anhelos y deseos pero si nos apegamos a ellos generamos una situación tensa que hace que nos alejemos de su cumplimiento. Aceptar el presente, en cambio, nos proporciona el estado de equilibro necesario para lograr nuestros propósitos. “Ama lo que es”, nos dice Byron Katie. Le sucede al Sr. Banks, quien se estresa cuando pierde su puesto en el banco. Sólo cuando asume su nueva situación, el puesto le es ofrecido de nuevo, tal como él lo había deseado.

Pero, sin duda, la gran lección de Mary Poppins viene resumida (y escondida) en una sola palabra: Supercalifragilisticoespialidoso. Digo que viene escondida porque en la película nunca se llega a explicar qué significa la palabra. Simplemente, se dice que es una palabra que se usa cuando uno no sabe qué decir. Sin embargo, los creadores del vocablo intentaron resumir toda la filosofía de Mary Poppins en una única palabra. Esa palabra es “supercalifragilisticoespialidoso” y su significado real es éste: expiar la educabilidad a través de la delicada belleza.
Lo que está diciendo es que la educabilidad se ha convertido en algo que nunca debió ser: una actividad fría, rígida y tediosa, cuando en realidad es algo bello y divertido.
 



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jueves, 31 de octubre de 2013

Lecciones de cine - Monsters University por Mariluz Barrera González




Mariluz Barrera González es psicóloga y creadora del proyecto Ágora (educando la razón y el corazón)





Ayer tuve la oportunidad de ver Monsters University, y no se si lo que entendi fue lo que intentaron transmitir, pero me parecio muy profunda y acorde a nuestros tiempos. Sullyvan y su pequeño amigo verde logran triunfar FUERA DE LA UNIVERSIDAD... A diario observo jovenes desmotivados, apaticos dejandose llevar por el vaiven de la vida, sin ilusiones ni aspiraciones, estudiando una carrera por que eso es justamente lo que toca hacer aceptando lo que nos han hecho creer: que el titulo nos dara el conocimiento y que la profesion por si sola nos brindara una oportunidad.

La realidad es que la universidad como toda nuestra vida estudiantil deberia de ser un proceso para descubrir nuestras mejores habilidades, todo aquello de lo que somos capaces, pero desgraciadamente no es asi, la escuela incluyendo la universidad se convierte en un lugar donde te refuerzan a diario todo lo que no eres capaz de hacer, pero nadie esta preparado para ayudarte a descubrir tu habilidad personal, eso en lo que eres unico y excepcional, es por eso que el solo desear, soñar y anhelar con pasion no es suficiente para alcanzar tus metas, si éstas no se conectan con tu excepcionalidad.
Mike Wazowski soño toda la vida con ser un asustador, y se preparó técnicamente para ello, todos le decian que no tenia habilidad, que no servia para eso, pero nadie, nadie le decía para que si servía, nadie le ayudó a darse cuenta de cual era su verdadero potencial, y lo descubrió fuera de la universidad, Sullivan tenia la habilidad pero eso tampoco es suficiente, hay mucho mas detras de las capacidades para lograr triunfar, ambos no cumplen las expectativas de la universidad, pero tenian capacidades, sueños y preparacion, pero para la escuela eso no fue suficiente, pero no habia nadie que les dijera que hacer con todo eso.

La pelicula es genial, es una critica sútil al sistema escolarizado que tristemente no esta cumpliendo su funcion, y desgraciadamente las familias tampoco estamos ayudando a nuestros hijos en este dificil y complicado proceso. Tantos años de nuestra vida invertidos para al final terminar sin saber para que sirvo, en que soy bueno, con la unica certeza de todo lo que no se hacer...es frustrante. En lo personal me esta costando mucho descubrir mi propio camino, mi propia habilidad, me hubiese gustado hacerlo a mas temprana edad, si la escuela me hubiese ayudado a ello, todo, definitivamente todo seria mas rico y menos complicado. Les recomiendo muchisimo la pelicula, exliquenle a sus hijos lo que en realidad pasa en ella, Sully y Mike tienen que tomar el camino mas dificil pero no se dan por vencidos, y cuestionemonos como papás lo que estamos haciendo con nuestros hijos, lo que realmente les brinda la escuela y de como podriamos brindarles autenticas experiencias que les permitan descubrir en realidad quienes son y todo lo maravilloso de lo que son capaces. 





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miércoles, 2 de octubre de 2013

La historia nuestra de cada día - por Joana Rotger



Joana Rotger Barberde formación humanista y con experiencia profesional en los campos de la educación y de la comunicación. Es autora del blog Breves de Historia.






Dice un viejo aforismo que aquellos que no estudian la Historia están condenados a repetirla. Una frase corta con un mensaje claro, rotundo, de gran calado y que debería invitarnos a reflexionar, entre otras muchas cosas porque la historia de la Humanidad nos enseña que las actitudes tiránicas, sean explícitas o camufladas bajo apariencias democráticas, se sustentan en la ignorancia.

He leído con interés Crianza ygenealogía, una colaboración de Martina Nicolás que trata sobre la importancia del conocimiento de la propia genealogía en el proceso de maduración de una persona. En él, explica como la confección del árbol genealógico facilita la identificación de la propia personalidad, proporciona el conocimiento del mapa familiar con sus correspondientes ramificaciones, afianzamiento de afectos y relaciones. Cuestiones, todas ellas, que permiten alcanzar un mayor grado de aceptación de la realidad particular, debidamente contextualizada y enmarcada en el espacio tiempo y encajada en el conjunto humano concreto y particular formado por todos aquellos que nos han precedido y que llamamos “nuestros antepasados”, pero, también, por aquellos con los que coincidimos viviendo en la misma época y procedemos de una misma sangre.

El paralelismo es evidente. De la misma manera que necesitamos conocer nuestros ancestros y nuestras particulares circunstancias, necesitamos aprender Historia, conocer la Historia para conocer el mundo, para saber de dónde venimos y quienes somos; para conocer al “otro” y su historia que es, a fin de cuentas, lo que nos hace distintos, porque sólo así, conociéndonos y conociéndolos, seremos capaces de comprendernos, requisito indispensable para una deseable convivencia, respetuosa y pacífica. 





Pero, ¿cómo enseñar Historia a los niños cuando, lejos ya de la cultura de tradición oral y de la enseñanza de las Humanidades, a muchos de los adultos que actualmente tienen la responsabilidad de la educación de los más jóvenes, se les ha hurtado el aprendizaje de esta disciplina? Más aún, ¿cómo, partiendo de la anterior afirmación y desde la realidad del alud de información que gracias a las modernas TIC tenemos al alcance de la mano podemos, y debemos, cribar lo bueno de lo malo, lo sustancial de lo anecdótico?

Propongo empezar cuanto antes. La curiosidad del niño, del adolescente o del joven nos guiará sobre los pasos a seguir. Es importante respetarla —la curiosidad— y, en cierta medida como ocurre con todo aprendizaje, estimularla. Y si nuestros conocimientos son escasos, tenemos ante nosotros el apasionante reto de aprender juntos.

Propongo algunos ejemplos prácticos que pueden ayudar y orientar en el momento de iniciar el estudio de la Historia.  Se puede aprender Historia en:

  • El día a día. Es decir, a partir de las informaciones y noticias diarias, situando al personaje (o personajes) en su contexto político, social, económico y geográfico. Buscar y proporcionar más o menos información en función de la edad del niño y hasta dónde se mantenga su interés.
  • Mediante la observación del entorno. A través del callejero; las estatuas de personajes y esculturas que decoran edificios y lugares públicos. Investigando los nombres de las estaciones de metro en muchas ciudades.
  • Visitando museos.
  • Viajando.
  • Nuevas tecnologías e internet. Utilizando infinidad de recursos como juegos interactivos recreando civilizaciones, batallas y gestas históricas. Películas y series históricas y de ficción (a menudo las de ciencia ficción están inspiradas en hechos históricos de culturas y civilizaciones concretas).
  • Y, por supuesto, libros y cómics, siempre de acuerdo con la edad y madurez del niño.



Pienso que resulta muy interesante hacer estos “viajes” por la historia de manera transversal. Así, cada personaje, cada época histórica debe verse desde todas las perspectivas posibles: historia, geografía, economía, organización social y política, arte —en todas sus expresiones—, literatura, música, religión, ciencia, relaciones internacionales, etc. A medida que se va avanzando, resulta muy interesante y enriquecedor acudir a distintas fuentes, analizar y comparar.


Descubriremos que siempre podemos tirar un poco más del hilo, que siempre podemos profundizar un poco más en aquello que estemos viendo en cada  momento, y que la historia de un pueblo nos conduce a la historia de otros pueblos, que la investigación sobre un personaje nos lleva a otros personajes, más o menos secundarios, más o menos importantes que se entrecruzan, se enlazan, se enriquecen y se complementan. Y, lo más importante, descubriremos, en fin, que estos conocimientos que vamos adquiriendo nos permiten entender y comprender cada vez más y mejor lo que ocurre a nuestro alrededor, por qué pasan ciertas cosas y no otras y las consecuencias que de ellas se derivan; nos permiten, en cierta medida, entender un poco mejor cómo  es el mundo, quiénes somos, dónde estamos y adónde vamos.




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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Crianza y genealogía - por Martina Nicolás


Martina Nicolás es madre y aficionada a la psicogenealogía y a la medicina natural.




Soy partidaria de la crianza conversacional. Pienso que uno de los problemas de la sociedad actual es la falta de comunicación en las familias y que debemos hacer todo lo posible por fomentar el diálogo entre todos los miembros que la componen y enseñar a los niños a verbalizar sus emociones y sus pensamientos.

Hay palabras que hieren, pero hay silencios que hieren mucho más profundamente. Nicholas Abraham decía que los fantasmas no son los fallecidos que vienen a aparecerse, sino "las lagunas dejadas en nosotros por los secretos de los demás". Estas lagunas las provocan, sobre todo, los secretos familiares. Sus consecuencias pueden ser dramáticas no sólo para uno mismo sino también para sus descendientes. El fantasma se hereda. Y crece.

Para evitar la perpetuación de los fantasmas hay una herramienta que no por sencilla deja de ser sumamente poderosa: el genosociograma y el árbol genealógico. A todos los niños les gusta crear, con la ayuda de sus padres si es posible, su propio árbol genealógico. Esta construcción debe ir acompañada de relatos de historias familiares, las buenas y las malas, las divertidas y las dramáticas.


¿Cómo construir el árbol genealógico?




  • Lo primero y más importante es que cada niño debe construir el suyo. No importa que haya varios hermanos cuyos árboles vayan a tener un contenido idéntico. Cada uno debe hacer el suyo y decidir cómo lo quiere.


  • Pueden elegir el formato y los colores. Hay quien prefiere un gran póster y hay quien prefiere un desplegable de papel. Se puede usar la imagen del árbol o hacer simplemente un diagrama.


  • Se puede empezar por el antepasado más antiguo del que se tenga conocimiento o se puede empezar por la propia persona (el niño) e ir subiendo de generación en generación.


  • Si se tienen fotos de cada componente del árbol, tanto mejor. A su lado se escriben los datos de que se disponga (nombre y apellidos, fechas y lugares de nacimiento y muerte) y se vincula con diferentes tipos de flechas o enlaces hacia los hijos, padres y hermanos.

El árbol irá creciendo a medida que se consiga más información o a medida que lleguen nuevos miembros a integrar la familia. Observándolo podemos utilizarlo para contar historias familiares, vividas o recibidas de padres y abuelos, de modo que cada niño podrá ir construyendo su personal historia familiar.


¿Cómo construir el genosociograma?


El genosociograma no está recomendado para niños sino para adultos, independientemente de que dispongan previamente de su árbol genealógico o no.

Un sociograma es una representación de vínculos y relaciones; el genosociograma, por tanto, es la representación de los vínculos genealógicos. Consiste en construir un árbol genealógico pero completándolo con toda la información que se conozca o recuerde, sin necesidad de documentarla. Si ya se dispone de un árbol genealógico, puede usarse aquél como base para la construcción del genosociograma.

¿Qué tipo de información se incluye, además de la básica de nombres, apellidos, fechas y lugares de nacimiento y defunción? Puede incluirse cualquier detalle que se recuerde o del que se tenga conocimiento. Por ejemplo: si hay hermanos de leche; quiénes han convivido en la misma casa; las causas de las defunciones; las pérdidas gestacionales; los exilios; las relaciones rotas; los apadrinamientos; las profesiones; las aficiones; los rasgos físicos o de carácter; las enfermedades, etc.

El genosociograma a menudo sirve para descubrir patrones, como fechas señaladas que se repiten, historias paralelas o defunciones similares. Ello hace que las lagunas de las que habla Abraham sean menos profundas y que, a pesar de no poder comprobar la existencia de los secretos y los datos concretos de cada uno de ellos, seamos capaces de sanar las heridas heredadas y evitar así traspasarlas a las próximas generaciones.




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lunes, 9 de septiembre de 2013

Método Doman: ¿para qué?



Este blog empezó, hace ya algo más de cinco años, como un archivo personal donde recopilaba mis respuestas a las preguntas que, en foros y por email, me llegaban sobre el Método Doman y, en menor medida, sobre el Método Kumon.

Comenzó como una herramienta para mi propia comodidad, porque muchas de las preguntas se repetían y resultaba más sencillo remitir a la gente a una entrada del blog que volver a explicarle lo mismo. Una de las preguntas que se siguen repitiendo sobre el Método Doman es ¿para qué?


Imagen tomada del blog http://experimentalmom.wordpress.com




Algunas personas no entienden por qué algunas madres decidimos hacer esto con nuestros hijos. Yo lo he explicado varias veces y en diferentes lugares, pero volveré a contestar.

  • En primer lugar, lo hacemos porque es divertido. Porque las sesiones de Doman se plantean como un juego que nos gusta a ambos. El propio Glenn Doman es el primero en establecer esta regla: si tú o tu hijo no os divertís, déjalo.

  • En segundo lugar, lo hacemos porque fortalece el vínculo madre/hijo (o el vínculo entre el niño y la persona que se ocupe de hacer las sesiones con él). Porque es una actividad que no compartimos con otras personas, es un tiempo diario que pasamos juntos (divirtiéndonos ¿recuerdan?).


Lo que recomiendo siempre a todo aquél que esté interesado en informarse es que comiencen por leer los libros de Glenn y Janet Doman. Ellos resolverán todas sus dudas. Leyendo los libros comprobarán que el objetivo no es crear pequeños genios, que no se trata de agobiar a los niños con interminables horas de estudio ni nada parecido. Esto es un juego de consecuencias muy positivas y sin ningún efecto colateral negativo, siempre que se haga como se recomienda. Y si no están convencidos, simplemente no lo hagan.



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