viernes, 27 de junio de 2014

5 formas divertidas de practicar la lectoescritura



Algunas cosas se aprenden por medio de la práctica y es necesaria la repetición. Esto puede resultar muy aburrido para los niños, sobre todo si no conseguimos hacerles ver la necesidad y la utilidad de dicha práctica. Los clásicos cuadernillos de lectoescritura no tienen ningún atractivo para los niños, porque son repetitivos, aburridos y muchas veces de un nivel claramente inferior respecto de los conocimientos reales del niño. Normalmente cuando el niño aprende a escribir ya tiene un vocabulario bastante elevado, así que ponerse a repetir frases como "mi mamá me mima" no es algo muy motivador.



Aquí tenéis cinco formas divertidas de practicar la lectoescritura:

1) Dejar notas a otros miembros de la familia. Una de las mayores motivaciones de aprender a leer y a escribir correctamente es poderse comunicar, por eso recomiendo escribir notas para los padres o los hermanos. Pueden dejarse en el frigorífico, en el buzón, escondidas en la cama o en cualquier otro sitio que se os ocurra.

2) Hacer listas. Los niños pueden ayudar a escribir la lista de la compra, o pueden hacer la lista de los invitados a su fiesta de cumpleaños, o de las películas que quieren ver, o de las cosas que les gustaría hacer, etc.

3) Sopas de letras, autodefinidos y otros juegos de palabras. Se pueden hacer sobre el papel pero es mucho más divertido si tienes una pizarra grande, de tiza o de rotulador. Se pueden resolver juegos que ha preparado otra persona o podéis inventar vuestros propios juegos.

4) Escribir para una audiencia real. Desmotiva mucho escribir sólo para practicar o sólo para que lo evalúe el profesor. En cambio, si eres consciente de que escribes para una audiencia real aumentas tu compromiso contigo mismo de hacerlo correctamente. Hoy en día es muy fácil escribir para una audiencia real con internet. ¡Crea un blog para tu hijo!

5) Mensajes secretos. Hay varias formas de hacer tinta invisible sobre papel. Una es com zumo de limón: para leerlo sólo tienes que calentarlo un poco. Otra es con una vela blanca: para leerlo sólo tienes que echarle cacao en polvo por encima para que quede pegado. ¿Conocéis otras formas de hacer tinta invisible?

Si habéis usado otros métodos divertidos para practicar la lectoescritura podéis compartirlos en los comentarios del blog o de las redes sociales. ¡Gracias!



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viernes, 20 de junio de 2014

Estimulación temprana y Método Doman: la analogía del gimnasio


Las madres que han utilizado el Método Doman de estimulación temprana se dividen en dos clases:

1) Las que años después siguen fascinadas con el método y con las enseñanzas de Glenn Doman, que se lo recomiendan a otras mamás y que volverían a hacer si tuvieran otro hijo.

2) Las que en algún momento decidieron que el método "no funcionaba", lo dejaron e incluso recomendaron a las demás que no lo hicieran o que lo dejaran.

Todas las madres del segundo grupo que he conocido habían cometido al menos uno de estos dos errores:

1) Creer que debían seguir las instrucciones al pie de la letra. Eso es porque no habían leído los libros de Glenn Doman o porque los habían leído pero se habían perdido la parte más importante: la parte en la que el propio Doman dice que te olvides del método.

2) Creer que el objetivo es que el niño memorice todos los bits y aprenda a leer antes que los demás. Eso sería lo mismo que decir que uno va al gimnasio para aprender a hacer pesas mejor que los demás, cuando el objetivo no es aprender a levantar las pesas antes y mejor que otros sino fortalecer los músculos. El método Doman (y en general los métodos de estimulación temprana) son imples herramientas que ayudan al cerebro del niño a crear y fortalecer las relaciones sinápticas entre las neuronas. Es como tejer una red: cuántas más conexiones haya, mejor, y cuánto más fuertes sean esas conexiones, también mejor. 


Si hacemos ejercicio para fortalecer nuestros músculos para que así éstos nos respondan adecuadamente cuando los necesitemos ¿por qué no habríamos de hacer lo mismo con nuestros cerebros y los de nuestros hijos?



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lunes, 2 de junio de 2014

¿Los niños pequeños pueden aprender a leer? Los 2 mitos más comunes - por Isis Lugo






 


Soy Isis Lugo, maestra de Educación Especial experta en acompañar de manera respetuosa el proceso de aprendizaje de la lectura y escritura en niños. Mi misión es asesorar a madres, padres y maestros para que puedan apoyar de la mejor manera a sus pequeños por medio de artículos, cursos y asesorías personalizadas.
Mi blog: www.todolectoescritura.com










¿Los niños pequeños pueden aprender a leer? 
Los 2 mitos más comunes



Cuando pensamos en un niño que está aprendiendo a leer, tenemos en nuestra mente la imagen de un pequeño de 6 años que acaba de entrar a primero de primaria y va a tener su primer contacto con las letras, pero ¿Qué pasaría si te dijera que hay niños que leen desde edades muy tempranas como los dos o tres años? Seguro me dirías que estoy loca, pero la verdad es que no.

Muy pocas personas saben, que los niños pequeños tienen algunas habilidades que les permiten recordar las palabras de manera global, de tal manera que si ven lo mismo escrito en otro lado u otro momento, pueden reconocerlo y por lo tanto leerlo. Existen métodos especiales para lograrlo como el método Doman, del que tal vez hayas escuchado.

Contrario a lo que pudieras pensar, no es algo que esté de moda y por esa razón lo estén implementando muchas familias en casa, son métodos de enseñanza de la lectura que han sido probados en miles de niños con resultados muy favorables, permitiendo que, cuando lleguen a la edad en que socialmente establecido que los niños aprendan su vocabulario sea amplio y puedan comprender fácilmente mucho de lo que leen.

Ahora, hay algunos mitos que me existen alrededor de los métodos para enseñar a leer a niños pequeños y que me gustaría aclarar:

Mito 1: Los niños no leen, sólo lo saben de memoria

Este mito lo he escuchado mil veces acerca del método Doman y el método Troncoso, que son de lectura global. Argumentan que los niños se aprenden de memoria la palabra y es por eso que la reconocen escrita en otros lugares y le asocian su significado, diciendo con esto que en realidad no leen.

Mi respuesta es: ¿Entonces qué es leer? Eso que hacen los niños de guardar en su memoria las palabras para luego reconocerlas y saber que significan es un proceso de comprensión lectora completo. La lectura incluye habilidades de memoria y asociación, justo lo que trabajan éstos métodos. 





 












La Petite Vie via photopin cc


Mito 2: Si les enseñas a leer pronto, les quitas su infancia

Este mito es cierto sólo cuando se obliga al niño a leer o a hacer algo que no disfruta, de esa manera le estamos quitando su infancia y su derecho a jugar libremente. En cambio, si el pequeño ha mostrado interés por saber qué dicen las cosas y disfruta el realizar actividades de lectura, entonces no le impedimos nada. Será un adulto sano y feliz porque se le enseñó cuando estaba listo.

El poder de la observación e intuición al tratar con niños pequeños es esencial para tener éxito con cualquier método de enseñanza de la lectura a edades tempranas.

Entonces ¿Los niños pequeños pueden leer? , la respuesta es: Si, si se les enseña en el momento adecuado, acompañando respetuosamente su proceso.

 

Si quieres saber más sobre el proceso de lectura y escritura en niños, te invito a formar parte de la comunidad más grande de padres y maestros interesados en el tema. Solo tienes que inscribir tu correo electrónico en www.todolectoescritura.com y recibirás de manera gratuita el MINI CURSO “¿Cómo aprenden a leer y escribir los niños? El paso a paso del proceso de aprendizaje de la lectoescritura”

¡Te espero en mi sitio! Recuerda que cualquier duda puedes escribirme a todolectoescritura@gmail.com



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miércoles, 2 de abril de 2014

Cómo tratar a un niño con respeto


La mejor manera de enseñarle algo a un niño es a través del ejemplo. Una de las mejores cosas que podemos enseñarles es a comportarse con los demás cómo les gustaría que los trataran a ellos. Si queremos que nuestros hijos sean respetuosos con la gente (incluida, por supuesto, su propia familia) lo primero que debemos hacer es tratarles a ellos con respeto. Aquí van algunos tips:

Mírales a los ojos cuando les hables. Parece obvio, pero muchas veces no lo hacemos. A veces hablamos con ellos pero estamos haciendo otras cosas al mismo tiempo. Pero en la comunicación la palabra no lo es todo. Trata de mirar a la gente a los ojos cuando les hables. A tus hijos también.

Ponte a su nivel. Cuando hables con ellos, y para que te resulte más fácil mirarles a los ojos, ponte a su nivel. Agáchate o siéntate para quedar a su altura. Hablar de pie con un niño que mide menos de la mitad que tú denota una posición de poder sobre él y puede intimidarle.

Adapta tu lenguaje. Los niños son inteligentes, pero eso no significa que puedan entenderlo todo. Recuerda que el mensaje que tú envías y el mensaje que ellos reciben no siempre coinciden. No hables para desahogarte, habla para que te entiendan.

Dales opciones. En la vida siempre hay opciones, también para los niños. Incluso cuando parece que no hay ninguna opción. Sé creativo, con la práctica crearás el hábito y algún día te resultará increíble que alguna vez dijeras "no queda otra opción".

Dales voz y voto. De acuerdo que los adultos somos responsables de los niños y que hay cosas que nos toca decidir a nosotros. Pero muchas veces decidimos porque es más cómodo, más rápido, más práctico para nosotros. Así no les enseñamos nada que valga la pena. Sólo les enseñamos que hay una figura de autoridad que se impone, que hoy es su madre pero mañana será su esposo, su jefe o cualquier otra persona que aparezca en sus vidas. Permíteles expresarse, asume que su opinión puede ser diferente a la tuya (y no por eso peor ni errónea).

Ámales como son. A veces lo más difícil para los padres es asumir que sus hijos no son como ellos, pero las diferencias no tienen por qué separaros. Al contrario, añaden diversidad a la familia y seguro que puedes aprender algo de ellos.




Lee también Cómo tratar a un niño con respeto (2)

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miércoles, 19 de marzo de 2014

Lecciones de cine: Las aventuras del Sr. Peabody y Sherman




Fui al cine en blanco. Quiero decir que no tenía ni idea de qué iba la película. Mi hijo quería verla y eso era suficiente. Creo que vi el tráiler una vez, pero no recordaba prácticamente nada. De entrada, parecía un poco extraño eso de que un niño humano sea adoptado por un perro. Pero al final todo tuvo sentido.

Nadie quería adoptar al Sr. Peabody (el perro) porque era demasiado inteligente y aburrido. Prefería leer libros a correr para coger el palito. Al final, tras muchos logros (varios inventos, un premio Nobel y no sé cuántas cosas más) consigue que le den un niño en adopción. Uno de sus inventos es el "vuelta atrás", una máquina del tiempo que utiliza para que Sherman (el niño) aprenda historia sobre el terreno. Las lecciones que nos deja esta película son a menudo obvias, pero se nos pueden pasar por alto entre la cantidad de aventuras que suceden.

La primera lección es que la obediencia es mala, pero la imprudencia también. Sherman es un niño obediente; es tan obediente que los niños se burlan de él diciéndole que es un perro. El contrapunto lo pone Penny, la archienemiga de Sherman, que lo meterá en un lío importante (sin lío no hay película) y que acabará siendo su mejor amiga. Penny es la antítesis de Sherman: es desobediente hasta cruzar la línea de la imprudencia y nunca tiene en consideración las posibles consecuencias de sus actos.

La segunda lección es que el conocimiento es poder. En ocasiones incluso puede salvarte la vida, literalmente, siempre que seas capaz de aplicar tus conocimientos a la vida real.

La tercera lección es que los niños quieren y pueden aprender cualquier cosa que se les presente de forma honesta. Es algo que tienen claro los lectores de este blog y que Glenn Doman repetía hasta la saciedad.

La cuarta lección es el efecto Pigmalión y la indefensión aprendida. El Sr. Peabody no permite que Sherman pilote el Vuelta Atrás. Pero cuando sus vidas corren peligro real, sólo hace falta que le diga "tú puedes" para que Sherman lo haga y descubra que sí sabía.

Finalmente se revela que Sherman sí es como un perro, pero no por su obediencia sino por su fidelidad y su amor incondicional.




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jueves, 6 de febrero de 2014

Enseñar a leer con el Método Doman: las dos versiones


Lo mejor del método Doman es que no hay que seguirlo al pie de la letra. La regla de oro es muy simple: si tú o tu hijo no os estáis diviritendo, déjalo.

Aunque, obviamente, si vas a hacerlo tienes que haber leído las instrucciones, conocer bien la filosofía en la que se basa el método y, luego, adaptarlo a vuestras necesidades y preferencias. Glenn Doman fue puliendo y mejorando el método a partir de la experiencia con muchas familias que lo aplicaron, primero en niños con lesión cerebral y después en niños sanos. Uno de los cambios que introdujo fue el que hce referencia a la velocidad. La primera versión decía que hay que enseñar cada palabra durante algunos segundos, para asegurarse de que el niño la ve bien.




En la segunda versión, en cambio, dice que hay que pasar los bits lo más rápido que sea posible, enseñándolos sólo el tiempo necesario para decir la palabra en voz alta. Lo cierto es que es más fácil aburrir al niño por ir demasiado lento que por ir demasiado rápido. Además, cada palabra se va a ver varias veces, así que tampoco debe preocuparnos si alguna vez no la llegan a ver completa.

Así que si has leído la versión antigua del método, no te preocupes: la información básica la tienes, lo único que cambia es la recomendación de la velocidad.

Esto es lo que dice:

"El interés de tu hijo y el entusiasmo por sus sesiones de lectura estará muy relacionado con estas tres cosas:

1) La velocidad a la que se muestra los materiales.
2) La cantidad de material nuevo.
3) El carácter alegre de la madre."



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viernes, 29 de noviembre de 2013

Lecciones de cine: Mary Poppins




Mary Poppins siempre fue una de mis películas preferidas y, a decir verdad, lo sigue siendo. De pequeña sólo me fijaba en la magia de la niñera pero un nuevo visionado de adulta y desde mi nueva afición por buscarle el lado didáctico a cualquier cosa que se cruce por mi camino me ha hecho darme cuenta de la cantidad de lecciones importantes que nos deja esta historia.

·     La primera lección de Mary Poppins no nos la da Mary sino su amigo Bert. Nada más comenzar la película, cuando Bert interrumpe su espectáculo callejero con esta estrofa: “Viento del este y niebla gris anuncian que viene lo que ha de venir. No imagino qué irá a suceder, más lo que ahora pase ya pasó otra vez”. Lo que anuncia el viento del este es la llegada de Mary, que se quedará hasta que vuelva a cambiar el viento. El mensaje es doble: de un lado, que siempre hay señales que nos guían, sólo debemos reconocerlas y interpretarlas adecuadamente. De otro lado, que todo sucede exactamente cuándo debe suceder y durante el tiempo preciso. Ni más, ni menos.

·     La segunda lección de Mary Poppins es ésta: Nunca juzgues a las cosas (ni a las personas) por su apariencia. ¿Recuerdas el bolso de Mary? ¡De ahí salían las cosas más insospechadas! ¿Y los cuadros de Bert? ¡Se podía entrar en ellos! ¿Quién te dice que la realidad es lo que está a este lado del cuadro y no al otro? Conviene mantener siempre la mente abierta, pues a menudo las cosas no son lo que parecen a primera vista. Pregúntenle sino a Alicia a ver qué encontró a través del espejo.

·     La tercera lección de Mary Poppins es ésta: Todo trabajo (y toda obligación) tiene su lado positivo. Encontrarlo o no, depende sólo de nosotros. Lo que marca la diferencia no son los hechos en si mismos sino nuestra actitud ante ellos.

·     La cuarta lección de Mary Poppins es ésta: Cada problema tiene una solución (y ésta no tiene por qué ser amarga). Mary tiene un jarabe mágico que sabe diferente para cada persona que lo toma pero que, sorprendentemente, a todos les sirve. Igual que el trabajo no está reñido con la diversión, tampoco los remedios tienen por qué ser desagradables.

·   La quinta lección de Mary Poppins es ésta: La risa es contagiosa (y los excesos, perjudiciales).Sí, la risa es contagiosa. La risa nos cambia el ánimo para bien. Alegrarle a alguien un mal día puede ser tan sencillo como regalarle una sonrisa. El humor es una herramienta que utilizo mucho con mi hijo pero hay que usarlo con medida porque la línea que separa el humor de la burla es muy fina. Ésta es la lección que nos deja el tío Albert: los excesos son perjudiciales.

·     La sexta lección de Mary Poppins es ésta: No esperes resultados diferentes si siempre haces lo mismo. También lo decía Albert Einstein a quien se atribuye la definición de “locura” como el hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos. Cuando entran en el cuadro y se suben al tiovivo, Bert dice “no hacemos más que dar vueltas, y así no vamos a ninguna parte”. Y tiene razón. Uno puede dar vueltas en el tiovivo para divertirse, pero si se quiere ir a algún lado lo mejor es abandonar la comodidad y la seguridad del tiovivo y aventurarse lejos de él.

·     La séptima lección de Mary Poppins es ésta: La escucha es una herramienta eficaz. No importa si hablamos de niños o de adultos. Saber escuchar es una aptitud imprescindible y lamentablemente cada vez menos común. El señor y la señora Banks están acostumbrados a no escuchar nunca a sus hijos. Lo ilustra perfectamente la escena en la que el Sr. Banks destruye el anuncio que sus hijos han redactado buscando niñera y lo tira a la chimenea. Mágicamente, Mary se hace con ese documento y se presenta para el puesto ya que cumple todos y cada uno de los requisitos solicitados por los niños, que no coinciden en nada con los requisitos exigidos por su padre.

·     La octava lección de Mary Poppins es ésta: La psicología inversa funciona. Bert la utiliza con éxito con el Sr. Banks. Mary la utiliza con los niños, haciéndolos dormir al son de una nana llamada “no durmáis”. Pero, igual que con la risa y el humor, la psicología inversa ha de usarse en su justa medida.

·     La novena lección de Mary Poppins es ésta: Nunca des explicaciones. Al menos, no a los que no están dispuestos a escucharnos. Los que viven aún en Matrix y no están dispuestos a ver más allá no merecen nuestro tiempo ni nuestras explicaciones.

·     La décima lección de Mary Poppins es ésta: El aprendizaje (igual que el trabajo) puede ser divertido. Así se lo expone Mary al Sr. Banks cuando hablan sobre las actividades que deben hacer sus hijos y así lo vemos a lo largo de toda la película, cuando cualquier actividad se convierte en aprendizaje.

·     La decimoprimera lección de Mary Poppins es ésta: El desapego es necesario. Está bien tener anhelos y deseos pero si nos apegamos a ellos generamos una situación tensa que hace que nos alejemos de su cumplimiento. Aceptar el presente, en cambio, nos proporciona el estado de equilibro necesario para lograr nuestros propósitos. “Ama lo que es”, nos dice Byron Katie. Le sucede al Sr. Banks, quien se estresa cuando pierde su puesto en el banco. Sólo cuando asume su nueva situación, el puesto le es ofrecido de nuevo, tal como él lo había deseado.

Pero, sin duda, la gran lección de Mary Poppins viene resumida (y escondida) en una sola palabra: Supercalifragilisticoespialidoso. Digo que viene escondida porque en la película nunca se llega a explicar qué significa la palabra. Simplemente, se dice que es una palabra que se usa cuando uno no sabe qué decir. Sin embargo, los creadores del vocablo intentaron resumir toda la filosofía de Mary Poppins en una única palabra. Esa palabra es “supercalifragilisticoespialidoso” y su significado real es éste: expiar la educabilidad a través de la delicada belleza.
Lo que está diciendo es que la educabilidad se ha convertido en algo que nunca debió ser: una actividad fría, rígida y tediosa, cuando en realidad es algo bello y divertido.
 



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