jueves, 31 de octubre de 2013

Lecciones de cine - Monsters University por Mariluz Barrera González




Mariluz Barrera González es psicóloga y creadora del proyecto Ágora (educando la razón y el corazón)





Ayer tuve la oportunidad de ver Monsters University, y no se si lo que entendi fue lo que intentaron transmitir, pero me parecio muy profunda y acorde a nuestros tiempos. Sullyvan y su pequeño amigo verde logran triunfar FUERA DE LA UNIVERSIDAD... A diario observo jovenes desmotivados, apaticos dejandose llevar por el vaiven de la vida, sin ilusiones ni aspiraciones, estudiando una carrera por que eso es justamente lo que toca hacer aceptando lo que nos han hecho creer: que el titulo nos dara el conocimiento y que la profesion por si sola nos brindara una oportunidad.

La realidad es que la universidad como toda nuestra vida estudiantil deberia de ser un proceso para descubrir nuestras mejores habilidades, todo aquello de lo que somos capaces, pero desgraciadamente no es asi, la escuela incluyendo la universidad se convierte en un lugar donde te refuerzan a diario todo lo que no eres capaz de hacer, pero nadie esta preparado para ayudarte a descubrir tu habilidad personal, eso en lo que eres unico y excepcional, es por eso que el solo desear, soñar y anhelar con pasion no es suficiente para alcanzar tus metas, si éstas no se conectan con tu excepcionalidad.
Mike Wazowski soño toda la vida con ser un asustador, y se preparó técnicamente para ello, todos le decian que no tenia habilidad, que no servia para eso, pero nadie, nadie le decía para que si servía, nadie le ayudó a darse cuenta de cual era su verdadero potencial, y lo descubrió fuera de la universidad, Sullivan tenia la habilidad pero eso tampoco es suficiente, hay mucho mas detras de las capacidades para lograr triunfar, ambos no cumplen las expectativas de la universidad, pero tenian capacidades, sueños y preparacion, pero para la escuela eso no fue suficiente, pero no habia nadie que les dijera que hacer con todo eso.

La pelicula es genial, es una critica sútil al sistema escolarizado que tristemente no esta cumpliendo su funcion, y desgraciadamente las familias tampoco estamos ayudando a nuestros hijos en este dificil y complicado proceso. Tantos años de nuestra vida invertidos para al final terminar sin saber para que sirvo, en que soy bueno, con la unica certeza de todo lo que no se hacer...es frustrante. En lo personal me esta costando mucho descubrir mi propio camino, mi propia habilidad, me hubiese gustado hacerlo a mas temprana edad, si la escuela me hubiese ayudado a ello, todo, definitivamente todo seria mas rico y menos complicado. Les recomiendo muchisimo la pelicula, exliquenle a sus hijos lo que en realidad pasa en ella, Sully y Mike tienen que tomar el camino mas dificil pero no se dan por vencidos, y cuestionemonos como papás lo que estamos haciendo con nuestros hijos, lo que realmente les brinda la escuela y de como podriamos brindarles autenticas experiencias que les permitan descubrir en realidad quienes son y todo lo maravilloso de lo que son capaces. 





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miércoles, 2 de octubre de 2013

La historia nuestra de cada día - por Joana Rotger



Joana Rotger Barberde formación humanista y con experiencia profesional en los campos de la educación y de la comunicación. Es autora del blog Breves de Historia.






Dice un viejo aforismo que aquellos que no estudian la Historia están condenados a repetirla. Una frase corta con un mensaje claro, rotundo, de gran calado y que debería invitarnos a reflexionar, entre otras muchas cosas porque la historia de la Humanidad nos enseña que las actitudes tiránicas, sean explícitas o camufladas bajo apariencias democráticas, se sustentan en la ignorancia.

He leído con interés Crianza ygenealogía, una colaboración de Martina Nicolás que trata sobre la importancia del conocimiento de la propia genealogía en el proceso de maduración de una persona. En él, explica como la confección del árbol genealógico facilita la identificación de la propia personalidad, proporciona el conocimiento del mapa familiar con sus correspondientes ramificaciones, afianzamiento de afectos y relaciones. Cuestiones, todas ellas, que permiten alcanzar un mayor grado de aceptación de la realidad particular, debidamente contextualizada y enmarcada en el espacio tiempo y encajada en el conjunto humano concreto y particular formado por todos aquellos que nos han precedido y que llamamos “nuestros antepasados”, pero, también, por aquellos con los que coincidimos viviendo en la misma época y procedemos de una misma sangre.

El paralelismo es evidente. De la misma manera que necesitamos conocer nuestros ancestros y nuestras particulares circunstancias, necesitamos aprender Historia, conocer la Historia para conocer el mundo, para saber de dónde venimos y quienes somos; para conocer al “otro” y su historia que es, a fin de cuentas, lo que nos hace distintos, porque sólo así, conociéndonos y conociéndolos, seremos capaces de comprendernos, requisito indispensable para una deseable convivencia, respetuosa y pacífica. 





Pero, ¿cómo enseñar Historia a los niños cuando, lejos ya de la cultura de tradición oral y de la enseñanza de las Humanidades, a muchos de los adultos que actualmente tienen la responsabilidad de la educación de los más jóvenes, se les ha hurtado el aprendizaje de esta disciplina? Más aún, ¿cómo, partiendo de la anterior afirmación y desde la realidad del alud de información que gracias a las modernas TIC tenemos al alcance de la mano podemos, y debemos, cribar lo bueno de lo malo, lo sustancial de lo anecdótico?

Propongo empezar cuanto antes. La curiosidad del niño, del adolescente o del joven nos guiará sobre los pasos a seguir. Es importante respetarla —la curiosidad— y, en cierta medida como ocurre con todo aprendizaje, estimularla. Y si nuestros conocimientos son escasos, tenemos ante nosotros el apasionante reto de aprender juntos.

Propongo algunos ejemplos prácticos que pueden ayudar y orientar en el momento de iniciar el estudio de la Historia.  Se puede aprender Historia en:

  • El día a día. Es decir, a partir de las informaciones y noticias diarias, situando al personaje (o personajes) en su contexto político, social, económico y geográfico. Buscar y proporcionar más o menos información en función de la edad del niño y hasta dónde se mantenga su interés.
  • Mediante la observación del entorno. A través del callejero; las estatuas de personajes y esculturas que decoran edificios y lugares públicos. Investigando los nombres de las estaciones de metro en muchas ciudades.
  • Visitando museos.
  • Viajando.
  • Nuevas tecnologías e internet. Utilizando infinidad de recursos como juegos interactivos recreando civilizaciones, batallas y gestas históricas. Películas y series históricas y de ficción (a menudo las de ciencia ficción están inspiradas en hechos históricos de culturas y civilizaciones concretas).
  • Y, por supuesto, libros y cómics, siempre de acuerdo con la edad y madurez del niño.



Pienso que resulta muy interesante hacer estos “viajes” por la historia de manera transversal. Así, cada personaje, cada época histórica debe verse desde todas las perspectivas posibles: historia, geografía, economía, organización social y política, arte —en todas sus expresiones—, literatura, música, religión, ciencia, relaciones internacionales, etc. A medida que se va avanzando, resulta muy interesante y enriquecedor acudir a distintas fuentes, analizar y comparar.


Descubriremos que siempre podemos tirar un poco más del hilo, que siempre podemos profundizar un poco más en aquello que estemos viendo en cada  momento, y que la historia de un pueblo nos conduce a la historia de otros pueblos, que la investigación sobre un personaje nos lleva a otros personajes, más o menos secundarios, más o menos importantes que se entrecruzan, se enlazan, se enriquecen y se complementan. Y, lo más importante, descubriremos, en fin, que estos conocimientos que vamos adquiriendo nos permiten entender y comprender cada vez más y mejor lo que ocurre a nuestro alrededor, por qué pasan ciertas cosas y no otras y las consecuencias que de ellas se derivan; nos permiten, en cierta medida, entender un poco mejor cómo  es el mundo, quiénes somos, dónde estamos y adónde vamos.




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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Crianza y genealogía - por Martina Nicolás


Martina Nicolás es madre y aficionada a la psicogenealogía y a la medicina natural.




Soy partidaria de la crianza conversacional. Pienso que uno de los problemas de la sociedad actual es la falta de comunicación en las familias y que debemos hacer todo lo posible por fomentar el diálogo entre todos los miembros que la componen y enseñar a los niños a verbalizar sus emociones y sus pensamientos.

Hay palabras que hieren, pero hay silencios que hieren mucho más profundamente. Nicholas Abraham decía que los fantasmas no son los fallecidos que vienen a aparecerse, sino "las lagunas dejadas en nosotros por los secretos de los demás". Estas lagunas las provocan, sobre todo, los secretos familiares. Sus consecuencias pueden ser dramáticas no sólo para uno mismo sino también para sus descendientes. El fantasma se hereda. Y crece.

Para evitar la perpetuación de los fantasmas hay una herramienta que no por sencilla deja de ser sumamente poderosa: el genosociograma y el árbol genealógico. A todos los niños les gusta crear, con la ayuda de sus padres si es posible, su propio árbol genealógico. Esta construcción debe ir acompañada de relatos de historias familiares, las buenas y las malas, las divertidas y las dramáticas.


¿Cómo construir el árbol genealógico?




  • Lo primero y más importante es que cada niño debe construir el suyo. No importa que haya varios hermanos cuyos árboles vayan a tener un contenido idéntico. Cada uno debe hacer el suyo y decidir cómo lo quiere.


  • Pueden elegir el formato y los colores. Hay quien prefiere un gran póster y hay quien prefiere un desplegable de papel. Se puede usar la imagen del árbol o hacer simplemente un diagrama.


  • Se puede empezar por el antepasado más antiguo del que se tenga conocimiento o se puede empezar por la propia persona (el niño) e ir subiendo de generación en generación.


  • Si se tienen fotos de cada componente del árbol, tanto mejor. A su lado se escriben los datos de que se disponga (nombre y apellidos, fechas y lugares de nacimiento y muerte) y se vincula con diferentes tipos de flechas o enlaces hacia los hijos, padres y hermanos.

El árbol irá creciendo a medida que se consiga más información o a medida que lleguen nuevos miembros a integrar la familia. Observándolo podemos utilizarlo para contar historias familiares, vividas o recibidas de padres y abuelos, de modo que cada niño podrá ir construyendo su personal historia familiar.


¿Cómo construir el genosociograma?


El genosociograma no está recomendado para niños sino para adultos, independientemente de que dispongan previamente de su árbol genealógico o no.

Un sociograma es una representación de vínculos y relaciones; el genosociograma, por tanto, es la representación de los vínculos genealógicos. Consiste en construir un árbol genealógico pero completándolo con toda la información que se conozca o recuerde, sin necesidad de documentarla. Si ya se dispone de un árbol genealógico, puede usarse aquél como base para la construcción del genosociograma.

¿Qué tipo de información se incluye, además de la básica de nombres, apellidos, fechas y lugares de nacimiento y defunción? Puede incluirse cualquier detalle que se recuerde o del que se tenga conocimiento. Por ejemplo: si hay hermanos de leche; quiénes han convivido en la misma casa; las causas de las defunciones; las pérdidas gestacionales; los exilios; las relaciones rotas; los apadrinamientos; las profesiones; las aficiones; los rasgos físicos o de carácter; las enfermedades, etc.

El genosociograma a menudo sirve para descubrir patrones, como fechas señaladas que se repiten, historias paralelas o defunciones similares. Ello hace que las lagunas de las que habla Abraham sean menos profundas y que, a pesar de no poder comprobar la existencia de los secretos y los datos concretos de cada uno de ellos, seamos capaces de sanar las heridas heredadas y evitar así traspasarlas a las próximas generaciones.




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lunes, 9 de septiembre de 2013

Método Doman: ¿para qué?



Este blog empezó, hace ya algo más de cinco años, como un archivo personal donde recopilaba mis respuestas a las preguntas que, en foros y por email, me llegaban sobre el Método Doman y, en menor medida, sobre el Método Kumon.

Comenzó como una herramienta para mi propia comodidad, porque muchas de las preguntas se repetían y resultaba más sencillo remitir a la gente a una entrada del blog que volver a explicarle lo mismo. Una de las preguntas que se siguen repitiendo sobre el Método Doman es ¿para qué?


Imagen tomada del blog http://experimentalmom.wordpress.com




Algunas personas no entienden por qué algunas madres decidimos hacer esto con nuestros hijos. Yo lo he explicado varias veces y en diferentes lugares, pero volveré a contestar.

  • En primer lugar, lo hacemos porque es divertido. Porque las sesiones de Doman se plantean como un juego que nos gusta a ambos. El propio Glenn Doman es el primero en establecer esta regla: si tú o tu hijo no os divertís, déjalo.

  • En segundo lugar, lo hacemos porque fortalece el vínculo madre/hijo (o el vínculo entre el niño y la persona que se ocupe de hacer las sesiones con él). Porque es una actividad que no compartimos con otras personas, es un tiempo diario que pasamos juntos (divirtiéndonos ¿recuerdan?).


Lo que recomiendo siempre a todo aquél que esté interesado en informarse es que comiencen por leer los libros de Glenn y Janet Doman. Ellos resolverán todas sus dudas. Leyendo los libros comprobarán que el objetivo no es crear pequeños genios, que no se trata de agobiar a los niños con interminables horas de estudio ni nada parecido. Esto es un juego de consecuencias muy positivas y sin ningún efecto colateral negativo, siempre que se haga como se recomienda. Y si no están convencidos, simplemente no lo hagan.



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lunes, 19 de agosto de 2013

Aprender a leer con Reading Bear


Visto en Whatsnew.com:

Creado para niños de 4 a 7 años, la herramienta utiliza diversos sistemas de presentaciones multimedia que consisten en presentaciones PowerPoint, e-books y vídeos. En ellos, a través de la fonética, se pretende ayudar a los niños a leer y mejorar sus técnicas de introducción a la lectura, así como una mejora notable en la pronunciación. Además, Reading Bear no sólo centra su atención en los sonidos alejados del significado en general de las palabras, si no que las sitúa en un contexto y las representa siempre en una frase concreta.

Pruébalo en www.readingbear.com.



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lunes, 12 de agosto de 2013

Blog de experimentos para Primaria


El blog Experimentos en Educación Primaria es el ejemplo perfecto de cómo usar los blogs como herramienta para compartir conocimientos y sugerir actividades.
Su autor es un maestro, licenciado en Biología, quien se decidió a recopilar experimentos sencillos que pudieran realizarse con alumnos de primaria. Ésta es su presentación del blog:

HE ESTADO BUSCANDO POR LA RED EXPERIMENTOS Y EXPERIENCIAS PARA REALIZAR EN CLASE PERO TODOS SE ENCUENTRAN MUY DESPERDIGADOS Y NO ESTRUCTURADOS EN LOS DISTINTOS CICLOS. ESTE BLOG PRETENDE SER UN REPOSITORIO DE EXPERIENCIAS Y EXPERIMENTOS QUE PUEDA ENCONTRAR EN LA RED, LIBROS.... PODÉIS PARTICIPAR MANDANDO ENLACES, EXPERIENCIAS PROPIAS O COMENTARIOS PARA ENRIQUECER ESTE BLOG.ADEMÁS INTENTARÉ QUE LA MAYORIA DE ELLOS PUEDAN REALIZARSE SIN MATERIAL ESPECÍFICO DE LABORATORIO.AUNQUE LOS EXPERIMENTOS ESTÁN DEFINIDOS SEGÚN CICLO PODÉIS ADAPTARLO A VUESTRO CURSO O CICLO, SI SE PUEDE.

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lunes, 5 de agosto de 2013

Waldorf y la tecnología

El New York Times empezó, el pasado mes de septiembre, una interesante serie de artículos sobre la escuela y la teconología. En el último de ellos, publicado el 23 de octubre, nos cuenta que en las escuelas Waldorf no se usan ordenadores ni ningún otro tipo de pantallas y que, además, desde estos centros se recomienda a las familias que tampoco las usen en casa o, al menos, que traten de no usarlas mucho.

Se da la circunstancia de que muchos de los padres de estos niños son empleados de empresas tecnológicas, como Google, Apple o Hewlett Packard. Tanto los padres como los profesores consideran que sus hijos tendrán tiempo de sobras para aprender a manejar las nuevas tecnologías cuando las necesiten. El debate resulta de lo más interesante si tenemos en cuenta el alto nivel académico que obtienen los estudiantes de las escuelas Waldorf. Aunque, obviamente, el debate debe enfocarse adecuadamente: integrar las nuevas tecnologías en la escuela no significa limitarse a poner ordenadores sino que implica un cambio de metodologías y una renovación del sistema educativo para traerlo del siglo XIX (dónde se quedó) al siglo XXI (donde estamos).


*Imagen vía http://nnttunican.blogspot.com/



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