martes, 9 de julio de 2013

El método Doman de conocimientos enciclopédicos: las magnitudes


El programa de conocimientos enciclopédicos de Doman se compone de dos fases que él denomina utilizando los acrónimos BOI ("Bits of intelligence") y POI ("Program of intelligence").

Los bits son unidades de información que deben tener detalles precisos, contener un sólo elemento, tener un título concreto, ser nuevos, grandes y claros. Los BOI se enseñan exactamente igual que las palabras del programa de lectura sólo que se organizand por grupos temáticos. Glenn Doman hace una clasificación de diez grupos temáticos en los que debería poderse incluir cualquier bit que decidamos usar aunque lógicamente los grupos podrían ser otros y ser muchos más.



La clasificación de Doman es ésta:

  • biología
  • historia
  • geografía
  • música
  • arte
  • matemáticas
  • fisiología humana
  • ciencia
  • lenguaje
  • literatura
Después de haber utilizado aproximadamente unos 1000 bits de inteligencia es cuando podemos iniciar el programa de inteligencia. Esto puede hacerse de varias formas, que veremos en otra ocasión. Una de esas formas es la creación de libros caseros cuya versión digital te ofrecemos aquí.





Esta entrada aparece primero en Tarkus Kids

lunes, 8 de julio de 2013

Aprender idiomas online



Busuu nos ofrece la posibilidad de iniciarnos en el estudio de diversos idiomas de un modo interactivo y totalmente gratuito. Si deseamos acceder a todos los contenidos y a todas las opciones que nos da la página, podemos acceder a ellos por un módico precio. Además, tiene aplicaciones para móviles, así que ya no hay excusa para no estudiar otras lenguas.


Al registrarse, hay que indicar cuál es nuestro idioma nativo para poder ayudar a aquellos usuarios que lo estén estudiando. Por tanto, es posible que, algunas veces, las correcciones que nos hagan no sean del todo adecuadas, ya que el hecho de ser nativo no significa necesariamente que dominemos todos los aspectos gramaticales de nuestra lengua, sobre todo cuando esa lengua tiene distintas variantes, como es el caso del español.

Los idiomas disponibles son:

Inglés
Español
Alemán
Francés
Italiano
Portugués
Polaco
Turco
Ruso





Esta entrada aparece primero en Tarkus Kids

miércoles, 3 de julio de 2013

Yo puedo - por Deanna Q




Deanna Q es autora del blog Más Allá de Q, sobre desarrollo personal, profesional y espiritual a través de la ciencia ficción. Pueden seguirla a través de twitter.com/MasAllaDeQ y de facebook.com/masalladeq


Decía el Principito que los adultos no entienden nada y que es muy pesado para los niños tener que estar explicándoles todas las cosas repetidamente. Tenía razón porque la mayoría de los adultos han olvidado que ellos también fueron niños una vez y que tuvieron otra forma de ver las cosas. Eso fue antes de que sus mentes fueran moldeadas por el resto del mundo, antes de que se cortaran sus alas, después de haber recibido demasiados "no" por respuesta.

Las palabras más poderosas que un niño puede aprender son éstas: "YO PUEDO". Estas palabras sólo las aprenderán (y las aprehenderán) si sus padres se las repiten muchas veces y con total sinceridad. Los niños nacen con confianza ciega en sus padres y creen todo lo que ellos les dicen. Eso es un poder muy grande de parte de los padres, y de ellos depende que el resultado logrado sea positivo o negativo.

A veces lo único que los niños necesitan es que les dejen en paz. A veces ellos saben mejor que los adultos cómo han de ser las cosas pero tienen que creer en si mismos para poder hacerlo. Necesitan que se les permita romper las normas de vez en cuando o que haya menos normas para romper y más espacio para innovar. 

Si usted tiene hijos y lee libros de crianza y de pedagogía, eso está muy bien, pero no pierda de vista esto: en los lugares más insospechados puede encontrar las lecciones más valiosas. En mi blog extraigo lecciones de la ciencia ficción. Uno de los libros que más puede ayudarles en la crianza de sus hijos es "El juego de Ender". Él dice, por ejemplo esto: "algunas veces los soldados pueden tomar decisiones más inteligentes que las órdenes que han recibido". Podemos perfectamente cambiar "soldados" por "niños" y la afirmación continúa siendo válida.

Recuerde que para que su hijo pueda decir con convicción "YO PUEDO" necesita haber practicado mucho; necesita haber creído mucho; necesita haber podido mucho. Su labor, en ocasiones, consistirá únicamente en quitarse de enmedio y dejarle ser.




Esta entrada aparece primero en Tarkus Kids

lunes, 1 de julio de 2013

5 hábitos para el estudio eficaz


*Visto en Edgalaxy. Puedes descargar el pdf aquí.





1.- Sé proactivo. Siempre tienes la libertad de elegir. En vez de reaccionar automáticamente a cada situación, tómate tu tiempo para decidir cómo quieres responder. Darte cuenta de lo que controlas y centrarte en esas cosas puede darte poder.

2.- Prioriza. Está bien decir que no a veces para poder centrarte en tus prioridades. ¿Qué es lo que más te importa? Aborda esas cosas primero. Gestionarás mejor tu tiempo y te sentirás más realizado al final del día.

3.- Empieza con el fin en mente. Empieza cada día, cada tarea o proyecto, con una clara visión del resultado final. Puede que te des cuenta de que lo que pretendes no es del todo realista o quizás es demasiado fácil de conseguir. Establecer objetivos inteligentes puede servirte de guía en el proceso.

4.- Conviértete en un grupie. Involúcrate en grupos. Todo el mundo sale beneficiado cuando la gente aporta diferentes experiencias y conocimientos. Si te resulta difícil encontrar un grupo, un compañero puede ser suficiente. Esto es aplicable no sólo a los estudios sino también a las organizaciones y a las actividades extra-curriculares.

5.- Encuentra el equilibrio. Para mantenerse feliz y saludable, es importante equilibrar diferentes áreas de tu vida. Tanto si se trata de jugar a fútbol sala, ver un concierto con amigos, visitar Barton Springs o crear un grupo de estudio de Biología, todos los estudiantes tienen sus propias formas de realizarse física, social, espiritual y mentalmente. Encontrar el equilibrio entre todos tus intereses puede ser difícil, pero evitará que te quemes.


miércoles, 26 de junio de 2013

Cómo hacer que un niño se esté quieto en una silla, por Anca Balaj


Anca Balaj trabaja con niños en el campo de la educación no formal desde hace más de veinte años. Autora de "Cómo desarrollar la creatividad infantil" y del blog "Creatividad ¿quién dijo miedo?" (creatividad.ancabalaj.com). Puedes seguirla a través de twitter.com/aminuscula



 


Hace unos meses, en una formación para formadores, estaba dando pautas sobre cómo resolver distintas cuestiones que se pueden presentar en el trato con los niños en el aula. Eran mis mejores trucos tras décadas de trabajo con toda clase de niños, esos trucos que nadie te enseña en la Universidad. Una de las asistentes, al ver que tengo tantas respuestas, me preguntó entonces: "¿Y cómo se puede conseguir que el niño se esté quieto en la silla, sin removerse tanto mientras trabaja?" 

La respuesta a esta pregunta es la misma que a la de cómo hacer que un elefante ponga huevos: no se puede. No está en su naturaleza. La naturaleza de un niño o niña es saltar, correr, brincar, gritar, explorar, pero, desde luego, no es estarse quieto en una silla. 

Sin embargo, como entrenadora de la creatividad el "no se puede" es algo inaceptable, así que me imagino que si alguien se empeñara podría hacer que un elefante pusiera huevos tras muchos años de estudio y manipulación genética, cosas más difíciles se han conseguido. Del mismo modo, a los niños se les podría hacer estarse quietos en una silla, quizás con pastillas y drogas (tal como hacen con los niños y niñas diagnosticados con hiperactividad, por no saber estarse quietos en una silla).

La cuestión es que, se pueda o no se pueda, esto es lo que hacen los niños la mayor parte del día: de 9h a 17h en el colegio, quietecitos y calladitos en sus pupitres, luego en casa otro rato más, sentados con los deberes ("deberes", qué nombre tan feo y poco estimulante). Como poco les dan las 18.30h en una silla, algunos tardan más. Y luego quietecitos frente a la tele (o el ordenador, o lo que sea, pero ¡por favor, niño, para ya!) porque los papás y mamás están cansados.

Veámoslo de este modo: si en vez de un niño fuera un cachorro de perro o gato ¿cómo denominaríamos a quienes lo tuvieran quieto en una silla y sin rechistar durante tantas horas, cada día de su vida? ¿Se podría denunciar a esa persona? 

Pues eso es lo que estamos haciendo con nuestros propios cachorros, justo lo que nos parece cruel para cachorros de otras especies. Les negamos su naturaleza, les obligamos a contener su energía y después nos quejamos de que el niño está nervioso, de que tiene déficit de atención o de que no tiene un buen rendimiento escolar. 

En mi opinión, este es el primer punto que hay que cambiar del sistema educativo actual. Si implantamos una manera de enseñar sin obligar a los pequeños a que se estén quietos en una silla, habremos avanzado mucho. Ningún ser, humano o no humano, puede desarrollarse ni alcanzar siquiera la mitad de su potencial cuando tiene que actuar en contra de su propia naturaleza.

De todos modos, aquí va un truco. Para conseguir que un niño o una niña se esté quieto en una silla (por un tiempo muy limitado, jamás por todo un día), lo mejor es ir acorde a su naturaleza. Basta con prestarle atención, descubrir qué le apasiona a este niño en particular y proporcionarle los materiales y medios para que experimente con ellos en esta cuestión que tanto le interesa. Su inteligencia y su curiosidad harán el resto.
 

************

Lee también la reseña del libro "Cómo desarrollar la creatividad infantil" de Anca Balaj

Esta entrada aparece primero en Tarkus Kids


martes, 25 de junio de 2013

Método Doman de lectura: algunas cuestiones de orden práctico




Recibo muchos emails de mis queridos lectores con preguntas concretas sobre cómo aplicar los distintos programas del método Doman.

He preferido unirlas en una especie de post de preguntas frecuentes, pues muchas de ellas se repiten y pueden ser de utilidad a otras personas.


Hoy respondo a las preguntas sobre el programa de lectura.

La primera recomendación, ya lo sabéis, es leer los libros de Glenn Doman para empaparte bien de su filosofía. En este caso, el libro titulado "Cómo enseñar a leer a su bebé".

La segunda recomendación es olvidarse del método. Esto es lo que dice Doman en su libro:

"Las instrucciones casi siempre empiezan diciendo que si no las sigues con precisión, no funcionan. En contraste con eso, se puede afirmar sin ningún género de duda que aunque tu hijo esté expuesto pobremente a la lectura, seguro que aprenderá más que si no lo hubiera estado en absoluto; por consiguiente, este es un juego en el que siempre ganarás algo lo hagas bien, mal o regular. Tendrías que hacerlo pésimamente para que no produjera ningún resultado."


Pregunta: ¿cuántas palabras tengo que enseñar cada día?

Idealmente debes enseñar sólo 5 el primer día, añadiendo otras 5 nuevas durante los siguientes días hasta llegar a 25 palabras. Es decir, 5 el primer día, 10 el segundo día, 15 el tercer día, 20 el cuarto día y 25 el quinto día. A partir de aquí, debes sustituir cinco de las palabras cada día, de modo que siempre sigas enseñando un total de 25.

Pregunta: ¿cuántas sesiones tengo que hacer al día?

En teoría se trata de tres sesiones diarias, enseñando las mismas 25 palabras pero en diferente orden. Por una cuestión práctica, algunas mamás prefieren hacer las tres sesiones seguidas. Es importante que el niño no se canse y, a ser posible, quede con ganas de más.

Pregunta: ¿qué tamaño deben tener los bits?

Para empezar, Doman recomienda usar cartulinas de 60cm x 10cm y una letra de 7,5cm de alto y 1,75cm de grosor. Esto es porque deben ser fáciles de ver, no deben requerir prácticamente ningún esfuerzo de parte del niño. También por eso recomienda usar el color rojo, porque atrae la atención del niño. Este tamaño lo puedes usar durante toda la primera fase del método de lectura (fase de palabras sueltas) y puedes aprovechar los mismos bits para la segunda fase (de parejas de palabras) para no duplicar tu trabajo. No obstante, si el niño ya tiene dos años, el tamaño puede ser mucho menor. Algunas mamás han utilizado con éxito el folio din-a 4 partido en dos (apaisado) de modo que usan un sólo folio para cada dos palabras.

Pregunta: ¿cómo debe ser la letra?

Es importante comenzar con el color rojo y un trazo ancho. Después se pasa al color negro o se puede empezar directamente en negro si el niño ya tiene dos años al inicio del programa. Si se van a enseñar diferentes idiomas hay que asignar un color a cada idioma y no mezclarlos bajo ningún concepto. La letra debe ser minúscula, porque así es como está escrito casi todo lo que el niño va a encontrarse para leer y la primera letra debe ser mayúscula únicamente si es un nombre propio (o según las reglas del idioma que estés enseñando).

Pregunta: ¿cómo enseñar varios idiomas a la vez?

Lo más importante es no empezarlos a la vez. La recomendación sería hacer la primera fase (palabras sueltas) completa en un idioma antes de introducir el segundo y así sucesivamente.


________________
Espero que os sirvan estas preguntas y respuestas. Si tenéis más las podéis enviar a lau@tarkuskids.com o dejarlas en los comentarios del blog o de Facebook. Recordad también que recogemos testimonios de éxito y que aceptamos guest posts. Gracias.


Más preguntas y respuestas aquí y aquí.




Esta entrada aparece primero en Tarkus Kids.