No sé si depende del carácter o si es una fase que todos -o casi todos- los niños han de pasar pero, en algún momento, parece que se están conviertiendo en pequeños compradores compulsivos. De repente algunos o desde siempre otros, empiezan a pedir que les compremos cosas: chuches, juguetes e incluso ropa.
Para las madres, surge entonces el dilema: Por un lado, no queremos fomentar el consumismo indiscriminado. Por otro, no queremos estar diciendo siempre que no y no queremos terminar hablando siempre de dinero. "Esto es muy caro" o "no tengo suficiente dinero" afirmaciones que programan a nuestros hijos en un sentimiento de escasez. ¿Queremos que crezcan pensando que todo es muy caro, que el dinero es muy difícil de conseguir y que nunca tendrán suficiente?

¿Por qué una lista mental? Porque si la escribís será más difícil que las cosas vayan desapareciendo ya que, al leer la lista, el niño recordará todo lo que ha ido pidiendo y reafirmará su deseo de comprarlo.
¿Tenéis otras soluciones para las peticiones de compras?
*Crédito de la imagen: http://jameslao.com/