martes, 17 de noviembre de 2015

Aprender a leer con el Método Doman: ¿Cuántas sesiones?



Una de las cosas que me gustaron del Método Doman desde el principio es que el propio Glenn Doman explica detalladamente cómo llevarlo a cabo en casa. Incluso te anima a preparar tú misma los materiales. Es decir, que no trata de venderte nada. Ni materiales, no cursos, ni nada. Eso a mi me dio cierta confianza y por eso siempre recomiendo leer sus libros y luego ponerse manos a la obra.

Sin embargo, hay una cuestión importante que no está precisamente bien explicada en el libro "Cómo enseñar a leer a su bebé" y ésta es sobre el número de sesiones y cómo repartirlas a lo largo del día. Yo misma tuve que releerlo varias veces y confirmarlo con otras madres antes de comenzar. También es una de las consultas más frecuentes que llegan al mail de Tarkus Kids. Voy a exponer aquí un ejemplo de lo que Doman recomiendo y luego voy a explicar cómo lo hacía yo.

Empezaremos con sólo 5 palabras. Por ejemplo:
-Damián (el nombre de tu hijo, que en mi caso es Damián)
-mamá
-agua
-galleta
-pelota

Vamos a enseñarlas una vez, seguidas, mostrándolas sólo el tiempo que tardemos en pronunciar la palabra. Se tarda sólo unos segundos en hacer esto, así que es un ratito muy breve.


Víctor. 3,5 meses de edad.Esta fue su primera sesión del programa de lectura del Método Doman. Como veis dura tan sólo...
Posted by Tarkus Kids on Tuesday, January 5, 2016


Esto lo repetiremos tres veces a lo largo del primer día. Doman recomienda que las sesiones estén separadas al menos media hora entre si. Yo siempre las hice todas seguidas, porque normalmente pasábamos muchas horas fuera de casa y no habríamos tenido tiempo material de hacerlo tal como dice Doman en el libro.

El segundo día, enseñaremos el primer grupo de palabras y un nuevo grupo de 5 palabras más. Es decir:
-Damián 
-mamá
-agua
-galleta
-pelota

Y otro grupo de 5 palabras, por ejemplo:
-abuela
-gato
-parque
-pijama
-manzana

En teoría, según el libro, este segundo día vamos a hacer seis sesiones (tres con cada grupo de palabras). Yo lo que hacía eran 3 sesiones con las 10 palabras juntas.

El tercer día, repetimos lo mismo y añadimos otro grupo de 5 palabras nuevas, de modo que estamos enseñando 15 palabras y, en teoría, haciendo, nueve sesiones. Yo hice 3 sesiones de 15 palabras.

El cuarto día, repetimos los tres primeros grupos y añadimos uno nuevo. Por tanto, yo hice 3 sesiones de 20 palabras.

El quinto día, añadimos otras cinco palabras nuevas. Hice 3 sesiones de 25 palabras. Yo no sé si Doman realmente quería decir que hay que hacer 15 sesiones al día, porque si hay que dejar media hora entre sesión y sesión sería bastante difícil de organizar. Por eso yo siempre hice 3 sesiones diarias con las 25 palabras que correspondieran ese día. Algunas veces incluso llegué a hacer las 3 sesiones seguidas. Es decir, enseñaba las 25 palabras tres veces seguidas, aunque siempre alterando el orden.

¿Por qué? Porque hay algo más importante que las instrucciones del método, y esto es la filosofía que subyace. ¿Qué dice Glenn Doman?

Dice que hay que empezar "a una hora del día en que tu hijo esté receptivo, descansado y de buen humor". Así que ¿por qué no aprovechar un momento así y hacer todas  las sesiones de golpe? Sólo se tardan unos minutos y se aprovecha mejor el tiempo.

Y también dice que nunca hay que aburrir al niño. "El único signo de aviso en todo el proceso de aprendizaje de la lectura es el aburrimiento". Si esto tiene que ser divertido, tal vez nos convenga olvidarnos del método.




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domingo, 15 de noviembre de 2015

¿Cómo es un bebé de dos meses? - Desarrollo de Víctor


En este vídeo explico el desarrollo de Víctor en sus dos primeros meses de vida: hábitos de sueño, alimentación, porteo, comunicación etc. En próximo vídeos enseñaremos cómo usamos la lengua de signos y cómo hacemos los programas del Método Doman con él.

Para saber más sobre los programas de estimulación visual y aprendizaje de la lectura del Método Doman visita http://www.tarkuskids.com

Para saber más sobre lengua de signos para bebés visita http://otanana.com


Para saber más sobre porteo visita https://www.crianzanatural.com




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jueves, 12 de noviembre de 2015

La revolución pacífica





[Boletín Tarkus Kids de 3 abril 2014]



Glenn Doman lo llamó "La revolución pacífica" y definió así su objetivo:

"otorgar a todos los padres los conocimientos necesarios para tener unos hijos muy inteligentes, extremadamente capacitados y deliciosos, y crear con ello un mundo muy humano, cuerdo e íntegro."

Tenía razón en que una revolución así está en manos de los padres y de las madres. Sólo ellos pueden asumir la tarea de criar a sus hijos para que sean buenos e inteligentes. Es difícil imaginar una manera mejor -y más pacífica- de cambiar el mundo para hacerlo mejor.

A todos los niños les gusta aprender. Esto es un hecho. Los bebés nacen especialmente diseñados para aprender todo cuanto sea posible acerca del entorno en el que viven. Disponen de cinco herramientas básicas que llamamos "sentidos". Los niños exploran, observan, imitan y analizan. Depende de nosotros que dispongan del tiempo y de la libertad necesarios para hacerlo. Podemos ayudarles poniendo a su disposición toda la belleza del mundo y, mientras lo hacemos, estrechamos nuestro vínculo con ellos. ¡Todo son ventajas!

Si tú también quieres formar parte de la Revolución Pacífica, no dejes de leer los libros de Glenn Doman. Después, puedes echar un vistazo a nuestro blog donde encontrarás materiales descargables y también algunos tips para aplicar el método, basados en mi propia experiencia con mi hijo y en comentarios de los lectores de Tarkus Kids. Te invito a que después también compartas tu experiencia escribiendo a lau@tarkuskids.com o uniéndote a nuestra comunidad en la red social Facebook

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martes, 30 de junio de 2015

Cómo enseñé a mi hijo a leer, por Viviana




Viviana es seguidora de Tarkus Kids prácticamente desde el principio. Esta semana se ha animado a compartir su testimonio con nosotros porque está convencida de que puede ser de ayuda para otras familias. Reproduzco su mensaje:


"Hola Lau.

Te escribo para contarte mi experiencia con la lectura para que puedas compartirlo en tu blog. Cuando yo conocí el método Doman lo que más me convenció fue leer testimonios de otras familias así que pienso que ahora me toca a mi compartirlo.

Cuando J. tenía un año comenzamos el programa de lectura. Miraba las tarjetas fascinado pero nunca daba ninguna señal de reconocer las palabras. Decidí seguir porque Doman siempre dice que no hay que examinarlos y que lo importante es la creación de conexiones neuronales y no tanto si aprenden o no a leer.

Unos seis meses después empezamos el programa de conocimientos enciclopédicos. Le enseñamos animales, banderas, esculturas, monumentos y muchas otras cosas. Tal vez porque en este programa había imágenes y en el de lectura no hay J. empezó a reaccionar y a señalar las cosas que conocía.

La fase final fue de libros que hicimos a mano con fotos suyas (esta idea la copié de tu blog). Después de completar los dos programas empezamos a poner letras a su alcance: imantadas en la puerta de la nevera, de cartón en las paredes, de madera para jugar con ellas, etc. Y empezó a formar palabras sencillas, como su nombre, "mamá", "agua" y otras palabras cortas y conocidas.

A los cinco años entró a la escuela y las profesoras nos preguntaron cómo lo habíamos hecho, que cómo era posible que leyera tan bien a esa edad y sin que nadie le hubiera enseñado. Les dijimos que en realidad sí le habíamos enseñado pero de esa forma. Simplemente como un juego.

Recomiendo a todas las madres que lo prueben y que no se agobien si no pueden seguir las instrucciones al pie de la letra porque eso es lo de menos.

Gracias por toda la información que compartes.

V."




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miércoles, 13 de mayo de 2015

Estimulación temprana en el día a día



[Boletín Tarkus Kids de abril 2015]



Para estimular a nuestros hijos no hace falta aplicar ningún tipo de programa muy complejo, ni gastar dinero, ni comprar materiales sofisticados.

Hoy os traigo algunas actividades cotidianas que seguramente ya estáis haciendo sin ser conscientes de que eso también es estimulación. Cuando nos hacemos conscientes de ellos, simplemente prestaremos más atención a estos momentos y ayudaremos así a que el niño los aproveche mucho mejor.

Las edades (por meses) son orientativas. 
Siempre debemos observar al niño y adaptarnos a su evolución real, no a lo que los libros y los expertos digan que debe hacer en tal o cual mes de edad.



6-7 meses. Ofrecerle un juguete y animarle a cogerlo con la mano. Si no lo coge, se lo podemos poner en la mano para que entienda lo que pretendemos. Una vez que lo haga, podemos ofrecerle dos juguetes e intentar que coja uno con cada mano.


8-9 meses. Lo llamamos por su nombre desde atrás para que gire la cabeza. Esto puede hacerse desde mucho antes, para comprobar que oye bien pero, en ese caso, sin que gire la cabeza (porque aún no podrá si es muy pequeño) así que simplemente debemos observar si reacciona a las voces. No debemos irnos muy lejos porque hemos de hacernos visibles en cuanto comprobemos si reacciona o no.


10-11 meses. Animarle a meter y sacar objetos de una caja (por ejemplo, juguetes o ropa). Cuando ya lo haga con soltura, podemos usar cada vez una caja más pequeña y objetos más pequeños.


12-13 meses. Reproducir onomatopeyas para que nos imite. Por ejemplo, sonidos de animales, el ruido de un coche, una campana, etc.


14-15 meses. Intentar que se quite el gorro y los calcetines él sólo y también abrir y cerrar cremalleras (de la ropa, de bolsas, etc).


16-17 meses. Animarle a subir las escaleras él sólo, siempre con nosotros a su lado, muy cerca, para evitar accidentes.


18-19 meses. Si el niño muestra iniciativa, puede comer sólo y comenzar a utilizar los cubiertos. Evidentemente mucha comida se le caerá, se ensuciará y tardará mucho en terminar, pero será un gran aprendizaje para él.


20-21 meses. Comenzar a conocer y reconocer las partes del cuerpo humano: en su propio cuerpo, en el nuestro, en sus muñecos y, finalmente, en una imagen en papel.


22-23 meses. Contar cosas (peldaños, muñecos, galletas, dedos, amigos, etc). Si lo contamos todo en voz alta (señalándolo al principio) le estaremos introduciendo en las matemáticas y,s in darse cuenta, pronto estará sumando y restando.


24-25 meses. Si hacemos pan o repostería puede ayudarnos y moldear la pasta en diferentes formas y tamaños. Otra opción es hacerlo con plastelina o pasta de modelar (pero si lo hacemos con pan, después de lo podrá comer).


26-27 meses. Para ampliar su vocabulario y mejorar la expresión verbal, animarle a repetir palabras, hacer y contestar preguntas y entender instrucciones sencillas.


28-29 meses. Animarle a abrochar y desabrochar botones. Puede hacerlo en materiales específicamente preparados pero es mejor si lo hace en su ropa real (o en la nuestra o de sus muñecos).









Imagen: http://1m.babytuto.com/post/1396540569-shutterstock_51148012.jpg 






¿Qué otras actividades de estimulación temprana hay 
en vuestro día a día?










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Cómo fomentar la inteligencia lingüística en tu bebé


La inteligencia lingüística consiste en la capacidad de comunicarse mediante el lenguaje hablado y escrito. Hay muchas cosas que podemos hacer en el día a día para ayudar a nuestros hijos a desarrollarla:

1) Háblale mucho. Háblale aunque pienses que no puede entenderte. Cuéntale lo que haces, lo que ves, lo que piensas y lo que sientes.

2) Llama a las cosas por su nombre. No utilices un lenguaje infantil con el niño. No digas "baba" si puedes decir "agua", no digas "guau guau" si puedes decir "perro", etc. Conocí a una mujer que llamaba "cristalitos" a todo lo que era susceptible de romperse en pedazos. Unos años después tuvo que explicarle a su hija que no todo lo que se rompe es de cristal. Su hija no podía comprender cómo su madre la había engañado durante toda su vida. Porque para la niña eso había sido un engaño.

Imagen: https://www.etsy.com/listing/58924651/complete-alphabet-a-z-vintage-blocks
3) Pon voces cuando le cuentes historias o le leas en voz alta, le ayudarás a captar mejor los matices y las emociones.

4) Sigue las palabras con el dedo cuando le leas en voz alta. Poco a poco irá descubriendo que hay una relación entre esos símbolos escritos y lo que tú dices.

5) Haz juegos de palabras, como nombrar cosas que empiecen por la misma letra (y si están a la vista, mejor para empezar), hacer rimas sencillas, etc.

6) Pon letras y palabras a su alcance. Vivimos en una sociedad altamente alfabetizada en la que es imposible no estar en contacto con la palabra escrita, pero podemos ir un paso más allá y poner las letras al alcance del niño: letras imantadas en la nevera, letras grandes de madera para jugar con ellas, carteles con los nombres de las cosas sobre cada objeto de la casa, etc. Y, por supuesto, empieza por su nombre. Probablemente será la primera apalabra que será capaz de reconocer.


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miércoles, 6 de mayo de 2015

Una lección de Oprah


[Boletín Tarkus Kids de febrero 2015]




Oprah tuvo una infancia verdaderamente difícil. Su familia no tenía dinero, no había agua corriente en su casa y tenía que compartir la cama con su abuela. Con ese punto de partida, es difícil imagina cómo llego a ser quién es hoy en día: una de las mujeres más influyentes, más ricas y también más generosas del mundo.

Ella cuenta que una de las cosas que más fuerza le dio fue que no comenzó a ir a la escuela hasta los seis años. Antes de eso, su abuelo le enseñó a leer. Leían la Biblia. Así que cuando ella llegó a la escuela ya sabía leer y era capaz de deletrear palabras como “Nicodemo”, “Ananías, Misael y Azarías”. Así que fue una alumna aventajada, respetada por sus maestros y que, sobre todo, tenía mucha fe en si misma. Nunca se sintió inferior sino que se sentía muy inteligente precisamente porque ya sabía leer y leía bien.

Desde entonces siempre ha creído que era capaz de lograr cualquier cosa que se propusiera. Y así ha sido.

Uso este ejemplo para ilustrar la importancia de enseñar a los niños a leer, no sólo por el mero hecho de leer, sino por todos los efectos colaterales que ello provoca, empezando por el fortalecimiento de su autoestima y su visión de si mismos. Algo tan simple y gozoso como enseñar a un niño a leer puede cambiar para siempre su vida.






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