viernes, 28 de octubre de 2016

Cómo es un bebé de un año


Víctor ya tiene 13 meses y es un buen momento para seguir explicando su desarrollo. En este vídeo mostramos un poco cómo es su día a día y cuáles han sido sus últimos hitos. Su comunicación está muy avanzada, tanto en palabras como en lengua de signos, y hace algunas semanas nos sorprendió avisando cuando necesitaba un cambio de pañal. También su alimentación está siendo un asunto muy fácil para nosotros puesto que come todo lo que le ofrecemos y se autorregula a la perfección. Sobre la alimentación complementaria y cómo la hemos introducido os dejamos también un vídeo.











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lunes, 30 de mayo de 2016

Testimonio: El Método Doman funciona



Eilyn es una mamá seguidora de Tarkus Kids que utilizó el método Doman con su hijo desde que tenía un año y medio. Nos ha enviado su testimonio para que lo compartiéramos aquí. Seguro que leerla ayudará a muchas otras familias.

¡Gracias Eilyn!



Hola,  

les cuento que yo empecé a usar el método doman, totalmente incrédula, porque no creí que fuera posible, pero inicié como dice el libro, que aunque no aprenda a leer igual sirve de estimulación decidí ponerlo en práctica.  
Cuando inicié mi hijo tenía 1 año y 7 meses y me quedé perpleja cuando me leyó la primera palabra, eso 1 año y 10 meses, de ahí en adelante siguió todos los procesos incluso aprendió a leer antes que hablar prácticamente, jeje. 
A los 2 años ya leía las parejas de palabras y a los tres años leía cualquier cosa que le pusieran al frente. Hoy en día, tiene 4 años y lee de corrido perfectamente y entiende lo que lee, de hecho la otra semana tiene una exposición en su Kinder y yo le escribía lo que tenía que decir y el solito lo escribió y se lo aprendió. 
Doy gracias a Dios cada día por su inteligencia y por este método tan genial


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lunes, 23 de mayo de 2016

Método Doman de lectura: preguntas frecuentes



Recibo muchas consultas sobre cómo aplicar el método Doman de lectura. Como la mayoría de ellas se repiten, he hecho este vídeo contestando a las más frecuentes y algunas de las últimas que habéis dejado en los comentarios de Youtube.












Éstas son las preguntas que respondo en el último vídeo:

2:55 El libro dice que enseñe sólo la palabra "mamá" y la repita hasta que el niño se la aprenda, pero en otros vídeos explica que comience con 5 palabras. ¿Qué es lo correcto?

6:10 ¿De qué tamaño han de ser las tarjetas y las letras?

10:20 ¿De qué color han de ser las palabras? ¿Y si usamos varios idiomas?

11:17 Cómo usar este método si no tenemos paciencia o si nuestros hijos son muy movidos

16:53 ¿Puedo introducir a la vez el programa de matemáticas?

19:19 ¿Por qué las tarjetas tienen que ser tan grandes? ¿Puedo enseñar dos idiomas a la vez escribiendo una palabra en cada lado de la tarjeta? ¿Debo usar colores diferentes? Aquí explico también para qué usamos el reverso de las tarjetas !!!

26:23 ¿Puedo usar hojas tamaño carta u oficio? ¿Dónde puedo encontrar cartulinas de este tamaño?

30:59 ¿A qué edad es recomendable comenzar a enseñar a leer con este método?

35:50 ¿Qué tipo de palabras me recomiendas poner en las primeras 200? DESCARGA GRATUITA 200 palabras para descargar aquíhttp://www.tarkuskids.com/2008/06/esq...

43:55 ¿Qué día se empiezan a retirar palabras y cuántas se retiran?





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martes, 17 de mayo de 2016

Método Doman: el objetivo


Constantemente llega gente a esta blog y a nuestra página de Facebook, generalmente madres recientes que acaban de descubrir el método Doman y están fascinadas con él. Está bien. A mi también me pasó. Que alguien confirme lo que ya intuíamos: que los niños tienen un potencial impresionante, que lo que hagamos con ellos en sus primeros años de vida será fundamental y determinante en el desarrollo de sus cerebros y de su inteligencia, que está en nuestras manos ayudarles a desarrollar ese potencial y la capacidad de vivir el aprendizaje como una experiencia positiva y gratificante. ¿Quién no se deslumbraría ante semejante perspectiva?

Y sin embargo, es común que esas madres pierdan de vista el objetivo primordial y pongan el foco de su atención en el lugar incorrecto: el método.

Puede parecer una paradoja: ¿les digo que este método es maravilloso pero que si se enfocan en el método lo están haciendo mal? Sí, eso es lo que digo.

El foco hay que ponerlo en el niño. El objetivo es divertirse, fortalecer el vínculo emocional y, de paso, crear y fortalecer las conexiones neuronales. El aprendizaje es sólo un feliz efecto secundario.

Por poner un ejemplo: Éste es Víctor con sus bits de matemáticas. Tiene 8 meses y su cara lo dice todo: es feliz. Está contento.












El método dice que no hay que dejar que el niño manipule los bits. Pero en nuestro caso, no dejarle acceder a ellos le genera frustración, se enfada y ya no quiere verlos. Y ya saben, que la regla de oro es "si usted o su hijo no se divierten, déjelo, algo están haciendo mal". El propio método, en sus instrucciones, dice que lo importante no es seguir las instrucciones.




En el próximo vídeo responderemos a todas vuestras preguntas. Si tienes alguna duda que te gustaría plantear puedes hacerlo en nuestra página de Facebook o en Youtube. ¡Gracias!


Entradas relacionadas:










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lunes, 21 de marzo de 2016

Qué leerle a un bebé


Leemos en voz alta a nuestros hijos prácticamente desde que nacen. Lo hacemos por múltiples razones pero, quizás la más trivial, es que cuando tienes un bebé resulta difícil encontrar tiempo para leer. Para una misma quiero decir. Pero como el bebé, de momento, se conforma con estar en nuestros brazos y escuchar nuestra voz, el qué le leamos resulta irrelevante para él. De momento no tiene preferencias, no va a decirnos que este libro no le gusta y prefiere aquél otro, así que podemos aprovechar para elegir libros a nuestro gusto.



Éstos son algunos de los que le hemos leído/ estamos leyendo a Víctor:

Alicia en el País de las Maravillas. Un clásico que, debo reconocer, nunca me gustó de pequeña. En cambio ahora lo he disfrutado muchísimo, he descubierto no sólo una historia entretenida sino un mundo cargado de simbolismos.

Juan Salvador Gaviota. Otro clásico. ¿Quién no se ha emocionado con los vuelos de Juan Salvador? Este me gustó la primera vez que lo leí y me gusta un poquito más en cada relectura. Imprescindible.

El Principito. Otro clásico que no necesita presentación.

Gramática de la Fantasía. Este lo releo de vez en cuando porque siempre me da ideas para mis talleres de fomento de la inteligencia lingüística.

Y vosotros ¿qué le leéis a vuestros bebés?







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lunes, 18 de enero de 2016

Método Doman de lectura: 1ª fase



La primera fase del programa de lectura del Método Doman consiste en enseñar palabras sueltas. Es probablemente la más fácil de preparar y, sin embargo, a veces cuesta un poco porque se trata de algo nuevo y surgen dudas.



En el vídeo de hoy explico, paso a paso, cómo realizar esta primera fase y algunas cosas que debemos tener en cuenta:



  • Conviene preparar las primeras 200 tarjetas de palabras antes de comenzar el programa. Y antes de hacer las tarjetas, escribir la lista de palabras para elegirlas bien y no repetir

  • Es muy útil escribir dos cosas en el reverso de las tarjetas: la palabra que contiene (para que podamos leerla a la vez que el niño ve el bit) y la fecha de la primera vez que se la enseñamos

  • Una vez empezado el programa, enseñaremos cada día 25 palabras, de las cuales 5 serán nuevas. Esto significa que habremos retirado otras 5 que ya se habrán visto anteriormente

Mira el vídeo para la explicación detallada sobre esta primera fase del Método Doman de lectura y deja tus comentarios con preguntas o con tu testimonio si también lo has utilizado. 






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sábado, 9 de enero de 2016

Método Doman y unschooling: ¿son compatibles?



* Este artículo fue publicado primero en mi blog personal www.lauramascaro.com


Cuando comento que he utilizado el Método Doman con Damián (desde los dos años) y que lo vuelvo a utilizar ahora con Víctor, que tiene 3 meses y medio, la reacción más habitual es preguntar con extrañeza: “Pero ¿no erais unschoolers?” Como si el Método Doman fuera incompatible con ser unschooler, cosa que a menudo también me preguntan directamente.

He estado posponiendo la respuesta porque quería explicarme bien. Hay mucho malentendido sobre lo que es el unschooling y mucho malentendido sobre lo que es el Método Doman. Malentendido y prejuicio. Así que si los juntamos a los dos, el malentendido puede ser épico. Por eso quería explicarme bien. Y como la exposición es más bien larga, dejo primero la versión corta por si no os interesa leer la explicación completa:

El Método Doman coincide en bastantes puntos con el unschooling. Por ejemplo, en su regla de oro: “si usted o si hijo no se están divirtiendo ¡déjelo!”. Sin entrar a explicar cómo funciona este método y cuál es la filosofía en la que se fundamenta, sólo atendiendo a su regla de oro ya podríamos afirmar que es perfectamente compatible con el unschooling. El objetivo es pasar un buen rato, divertirse en compañía de los hijos. Que, además, aprendan a leer y adquieran vocabulario no es más que un magnífico efecto secundario. Así es también en el unschooling, pues el unschooling tiene más que ver con las relaciones entre padres e hijos (y entre hermanos entre si) que con la enseñanza o la consecución de determinados objetivos de aprendizaje. 
Ahora bien, si alguna autoridad mundial en unschooling viniera y me dijera: “El Método Doman es incompatible con el unschooling” gustosamente le daría mi carnet de unschooler para que lo destruyera, pues cuando tomo una decisión respecto de mis hijos no me guío por la circunstancia de que encaje o no encaje en determinada etiqueta.


Hasta aquí la versión abreviada. Ahora, para los interesados, la explicación completa:

Conocí el método Doman cuando mi hijo Damián tenía 2 años. En ese momento no éramos unschoolers. No éramos homeschoolers, tampoco. Damián había entrado a la guardería a los 11 meses de edad y allí seguía por el momento. La idea de que los niños pequeños podían aprender a leer sin dificultad me fascinó. La idea de que el proceso podía ser divertido para toda la familia, también. Pensé que no teníamos nada que perder. Aprender a leer es importante, desde mi punto de vista, y sé que para muchos niños supone un auténtico calvario. Tampoco teníamos nada que perder, así que decidí probarlo, sabiendo que si no nos gustaba lo íbamos a dejar y que no pasaba nada por ello.

Resultó que los ratos de “jugar a leer” eran de lo más divertido. Sólo ver la cara de Damián y sus muestras de alegría ya me convencieron para seguir adelante con el programa, independientemente de que diera resultados o no. Hicimos le programa de lectura, el de conocimientos enciclopédicos y parte de los de básica y excelencia física. Lo fuimos dejando a medida que Damián crecía y, sobre todo, cuando comenzó a ser un lector autónomo y esta maravillosa herramienta le daba acceso a cualquier contenido que le interesara.

Después llegó el “radical unschooling” y comencé a decir que, si tenía otro hijo, no sabía si repetiría con este método o no. También es cierto que no creía que fuera a tener más hijos, pero entonces llegó Víctor y no tuve ninguna duda. Ya desde el embarazo supe que lo iba a hacer. No tenía claro que fuese a usar el programa del recién nacido, pero sí los demás. Así que en el segundo mes de vida del niño preparé los materiales de matemáticas y lectura, lo expliqué en el videoblog y algunas personas descubrieron que tengo otro blog en el que hablo de estimulación temprana, aprendizaje infantil y crianza desde el año 2008.

Y volvió la pregunta de marras: ¿cómo puedes usar este método y decir que eres unschooler? Bien, yo no soy quién para conceder o denegarle títulos a nadie y cada vez me importa menos saber si encajamos o no encajamos en el concepto de “unschooler” o en cualquier otro. Pero como veo que es una cuestión que se me plantea repetidamente, voy a tratar de aclarar por qué pienso que sí son compatibles:

En una entrevista concedida a la revista Mothering en 1980, John Holt, quien no es para nada sospechoso de defender técnicas escolares ni mucho menos la institución escolar, dijo lo siguiente cuando le preguntaron cuál era su filosofía sobre la enseñanza de la lectura:

“Creo que enseñar a leer es en gran medida lo que impide el aprendizaje. Diferentes niños tienen diferentes formas de aprender. Creo que leer en voz alta es divertido, pero nunca le leería a un niño en voz alta con la intención de que el niño aprendiera a leer. Se les lee en voz alta porque es divertido y es agradable estar en compañía. Coges a un niño, lo sientas a tu lado o en tu regazo, y le lees una historia que os entretiene. Y si no es una experiencia acogedora, alegre, cálida, amable y amorosa, entonces no deberías hacerlo. No va a hacer ningún bien.”

Es exactamente lo mismo que dice Glenn Doman cuando establece la regla de oro de su método: “La regla principal es que tanto el padre o la madre como el hijo deben abordar gozosamente el aprendizaje como el juego maravilloso que es. Si usted no lo está pasando de maravilla o si su hijo no lo está pasando de maravilla, ¡déjenlo!”

Si el unschooling aboga por establecer relaciones sanas, equilibradas y de confianza con los hijos, y Doman nos propone una actividad que será divertida, placentera y que contribuirá a fortalecer el vínculo paterno-filial, no veo en qué modo son incompatibles. Es más, si profundizamos algo más en las tesis de Holt y en las de Doman, veremos que siguen coincidiendo en muchos puntos. Holt, de nuevo en Mothering, dice:

“Creo que a los niños les atrae el mundo adulto. Está bien tener libros infantiles, pero la mayoría de ellos tienen demasiada imagen. Cuando los niños ven libros, como los ven en las familias en las que los adultos leen, con páginas y más páginas de letra impresa, les resulta bastante evidente que si quieren descubrir de qué van los libros tendrán que leer esa letra.”

Es exactamente el motivo por el que Doman sugiere enseñar a los niños bits de palabras escritas mucho antes de enseñarles imágenes y mucho antes de enseñarles el abecedario.


Una de las primeras sesiones de lectura
con el Método Doman.
Víctor tenía 3,5 meses de edad


Coinciden también en que el aprendizaje debe ser divertido y útil, que la motivación ha de ser intrínseca y que el mayor enemigo del aprendizaje es la evaluación. “Nunca examine a su hijo” es otra de las reglas de oro del Método Doman. Para ambos, el objetivo es que el aprendizaje resulte fácil y gozoso. Para ambos, leer es importante porque abre muchas puertas, facilita la adquisición e vocabulario y ayuda a aprender a pensar. En su artículo “Cómo los profesores logran que los niños odien la lectura”, John Holt cuenta cómo comenzó a replantearse la forma en que la lectura se enseña en las escuelas y cómo cambió su metodología con excelentes resultados. Se dio cuenta de que la mayoría de los niños veían la escuela como un lugar peligroso; de que el sentimiento predominante eran el miedo y la vergüenza; de que el objetivo primordial para muchos niños era pasar desapercibido, lograr que les dejaran en paz, que el profesor no se fijaba en ellos y, en caso de que se fijara, tratar de no cometer ningún error para no ser humillados con una reprimenda, una corrección en público, las burlas de los otros niños y, peor aún, una triste sonrisa condescendiente.

“En poco tiempo los niños comienzan a asociar los libros y la lectura con los errores, reales o temidos, con los castigos y la humillación. Puede que no parezca razonable, pero es natural. Mark Twain dijo que el gato que se ha sentado sobre una estufa caliente no volverá a sentarse sobre una otra vez, pero tampoco se sentará en una estufa fría. Tan cierto es para los gatos como para los niños.”

Y si podemos evitarles esa humillación y esa tortura, si podemos evitarles dificultades futuras y el terrible infortunio de sufrir ante la lectura ¿por qué motivo no habríamos de hacerlo? Si hay una actividad que resulta placentera, que fortalece el vínculo madre-hijo y que no tiene ni un sólo inconveniente pero sí martilles ventajas ¿vamos a descartarla sólo porque tal vez -insisto, tal vez- no encaja en una etiqueta que nos hemos -o nos han- adjudicado?



Si quieres ver cómo usamos el Método Doman con nuestro hijo Víctor desde los 3,5 meses, suscríbete a mi canal de youtube (clic aquí)





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martes, 5 de enero de 2016

Método Doman de lectura: cómo preparar los materiales [Vídeo]





Enseñar a leer a tu bebé es posible y, además, fácil. En el video de hoy os explico paso a paso cómo preparar los materiales para empezar el programa de lectura. Viene todo perfectamente explicado en los libros de Glenn Doman Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé y Cómo enseñar a leer a su bebé. Pero si eres más visual y prefieres verlo, puedes ver este vídeo donde lo enseño.



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domingo, 3 de enero de 2016

Método Doman: cómo mantener la atención del niño


Si estás haciendo alguno de los programas del Método Doman con tu hijo y éste ya puede desplazarse de forma autónoma, porque sepa arrastrarse, gatear o caminar, es probable que sientas que poco a poco vas perdiendo su atención cuando le presentas los bits.

Ya hemos hablado sobre la diferencia entre la concentración de un adulto y la de un niño y como, a veces, parece que el niño no atiende cuando sí  lo hace. Si a esto le añadimos un niño activo, al que le gusta el movimiento y que ya puede desplazarse sólo, el cóctel puede ser desesperanzador para los padres.

Recordemos que el propio Glenn Doman insiste en que lo importante no es seguir el método, sino divertirse y exponer al niño a cuanta más información mejor. El cómo importa más bien poco. Mi hijo mayor ya tenía dos años cuando comenzamos a hacer Doman así que me tocó inventar muchas variaciones. Aquí os dejo algunas ideas:

1) Añadir palabras que llamen su atención, como "caca", "pedo" o "supercalifragilísticoespialidoso" (la cosa escatológica viene muy bien aquí y sus gustos televisivos o cinematográficos, también).

2) Enséñale los bits durante el baño. ¡Cuando el niño esté en la bañera no podrá escapar!

3) Pega los bits en la pared del pasillo, coge al niño en brazos y ve caminando por el pasillo mientras lees cada palabra.

4) Pega cada palabra junto al objeto correspondiente. Por ejemplo, la palabra "nevera" en la puerta de la nevera; la palabra "mesa" pegada a la mesa", etc.

5) Haz bits con los nombres de los alimentos y enséñale la palabra de lo que vais a comer a continuación.

6) Juega a emparejar la imagen del BOI (Bit Of Intelligence, del programa de inteligencia) con el bit de lectura (la palabra).

7) Pon varios bits de lectura en el suelo y pídele que salte encima de la palabra que tú digas.

8) Pasa rápido a la fase de los libros y hazlos personalizados.






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lunes, 28 de diciembre de 2015

Lengua de signos para bebés [Vídeo]



La lengua de signos para bebés es una herramienta que nos permite comunicarnos con nuestros hijos desde mucho antes de que empiecen a decir sus primeras palabras. Miles de padres en todo el mundo están utilizando este sistema con niños a partir de los seis meses de edad.

En realidad prácticamente todos los padres del mundo utilizan los signos con sus bebés, sólo que de forma inconsciente y con muy poquitas palabras. ¿Quién no hace un gesto con las manos para decir "comer", "dormir" o "escuchar"? Con el método de la lengua de signos para bebés hacemos lo mismo pero de un modo intencional, repitiendo varias veces la palabra y el signo para que el niño lo comprenda y, en cuanto le sea posible, lo utilice para comunicarse con nosotros.



Ruth Cañadas, intérprete de lengua de signos, educadora infantil, doula y asesora de lactancia, imparte talleres sobre la lengua de signos para bebés en español y acaba de publicar el libro "Manos que cuentan". Después de asistir a uno de sus talleres decidimos comprar su libro y aprovechamos el encuentro para entrevistarla y que nos contara un poquito más sobre el libro y sobre el método. Para más información visita su web http://otanana.com/








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domingo, 27 de diciembre de 2015

Educando con valores, por Catalina López Zuluaga



Educando con valores




Cuando vemos grupos de niños en una fiesta de cumpleaños o en la escuela, frecuentemente algunos sueles destacar por algo que vas más allá del talento y la inteligencia, a todos nos encanta ese niño especial que saluda apropiadamente, el que comparte, el que no hace berrinches y el responsable, eso es porque podemos notar que el niño ha sido educado con valores.

Este tipo de educación nace en el entorno familiar, no podemos exigirle a los maestros que sean quienes se responsabilicen por ello, pues tienen a su cargo a más niños de los que pueden manejar, y a su vez los niños en dicho entorno no tienen un ejemplo claro a seguir, dejando que sean sus amigos quienes marquen los patrones.

Es en esos momentos cuando nuestros hijos empiezan a discernir entre el bien y el mal y tratan de forjar su propia personalidad, aquellos que tengan una base sólida en valores no sucumbirán a las malas tentaciones y serán personas de carácter más marcado, mientras que aquellos que no hayan sido educados con valores serán más propensos a saltarse las normas y a tener un comportamiento anarquista.

¿Cómo educar con valores a nuestros hijos?

Este tipo de educación debe comenzar desde la más temprana infancia, ya sea por medio del ejemplo o conduciendolos en cada situación por el camino correcto. Los niños deben comprender que los valores son algo de gran importancia, no se trata de seguir un juego.

Existen diferentes maneras de enseñar los valores, pero recomendamos que sea de manera seria, una cosa es ayudarse con herramientas infantiles como canciones y juegos para darles a entender el significado de la responsabilidad, la generosidad, el respeto, la honestidad y todos aquellos valores que queremos enseñarles, pero es muy diferente enseñarles cómo actuar en una situación en la que sean necesarios dichos valores.

Los padres que le dan gran importancia al comportamiento de sus hijos tienden a ser más observadores y saltan a la primera oportunidad que tengan para enseñarles a conducirse por el buen camino, y eso es estupendo, por ejemplo si observa que uno de sus hijos está haciendo un berrinche por la comida, puede actuar inmediatamente ya sea reprendiéndolo por su falta de respeto o por sus modales e inmediatamente darles el ejemplo correcto de cómo actuar, pidiendo por favor, dejando de llorar y gritar y esperando pacientemente.



La estrategia general es estar pendientes y no dejar pasar los malos comportamientos por más pequeños que parezcan en ese momento, puesto que aunque a nosotros nos parezca divertido que nuestra hija pequeña le pegue a su hermano mayor por tocar a su peluche favorito, estamos favoreciendo una conducta egoísta y hasta violenta, más tarde esa niña puede convertirse en una déspota poco humilde, lo mejor es reprenderla a tiempo y decirle que debe compartir con su hermano y que jamás debe pegarle a los demás, al mismo tiempo podemos aprovechar para decirle al niño que no debe tomar las cosas de otras personas sin su permiso.

Puedes incluso ponerlos a interactuar más profundamente el problema, ¿Qué tal si tu hermana te quita tu carrito preferido? ¿Te gustaría? O decirle a la niña ¿Te gustaría que te pegara cada vez que tomas mi celular? ¿O que nunca te lo prestara? Eso les dará que pensar y pronto, al ponerse en los zapatos de otro entenderán la importancia de tener un buen comportamiento.


Lo importante de cuando enseñamos con valores es explicar el porqué de cada cosa, si simplemente regañamos u obligamos a que se comporten de una u otra manera, no estamos sentando las bases para que puedan tomar una decisión correcta en el futuro.



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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Cómo enseñar matemáticas y cómo enseñar a leer a tu bebé con el Método Doman [Vídeo]






Cuando mi hijo mayor tenía dos años leí los libros de Glenn Doman "Cómo multiplicar la inteligencia de tu bebé" y "Cómo enseñar a leer a tu bebé" y apliqué con él algunos de los programas del Método Doman (lectura, conocimientos enciclopédicos, música y excelencia física).

Ahora que mi hijo pequeño tiene 3 meses, estoy preparando ya los materiales para hacer los programas de lectura, matemáticas y conocimientos enciclopédicos. Os enseño cómo preparar los materiales en casa y algunos consejos básicos para seguir el método.


jueves, 3 de diciembre de 2015

Leemos en voz alta




Víctor tiene 2 meses y medio y desde que nació le leo cuentos en voz alta. ¿Por qué leer en voz alta a un bebé? 

Las ventajas son múltiples y ya hemos hablado de ellas en este blog.

Porque favorece el desarrollo sensorial y sienta las bases para el aprendizaje de la comunicación al exponer al bebé a los sonidos, las palabras, la entonación y, más adelante, también a las imágenes y a la palabra escrita. Uno podría pensar que no tiene sentido leerle a un bebé de sólo dos meses porque éste no va a entender nada de la historia. Pero no se trata de comprender la historia. Se trata de introducirle en el aprendizaje del lenguaje y de pasar juntos un rato agradable pues, aunque no entienda lo que oye, sí es fácilmente reconocible si se encuentra a gusto o no.

Leer en voz alta a un bebé es una primera aproximación a la lectura. Si se acostumbra a compartir este rato con nosotros a medida que vaya creciendo y desarrollando habilidades comenzará a interactuar. Por ejemplo, cogiendo el libro, señalando las imágenes, tratando de pasar la página y, un día, intentando leer por si mismo.

Pero además -o sobre todo- fortalece el vínculo afectivo. Así que os animo a leer en voz alta a vuestros bebés porque nunca es demasiado pronto para empezar. De hecho, nosotros empezamos ¡durante el embarazo!


Este mes estamos leyendo  Cuentos por teléfono, de Gianni Rodari. En este vídeo leo el cuento "Brif, braf, bruf":






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martes, 17 de noviembre de 2015

Aprender a leer con el Método Doman: ¿Cuántas sesiones?



Una de las cosas que me gustaron del Método Doman desde el principio es que el propio Glenn Doman explica detalladamente cómo llevarlo a cabo en casa. Incluso te anima a preparar tú misma los materiales. Es decir, que no trata de venderte nada. Ni materiales, no cursos, ni nada. Eso a mi me dio cierta confianza y por eso siempre recomiendo leer sus libros y luego ponerse manos a la obra.

Sin embargo, hay una cuestión importante que no está precisamente bien explicada en el libro "Cómo enseñar a leer a su bebé" y ésta es sobre el número de sesiones y cómo repartirlas a lo largo del día. Yo misma tuve que releerlo varias veces y confirmarlo con otras madres antes de comenzar. También es una de las consultas más frecuentes que llegan al mail de Tarkus Kids. Voy a exponer aquí un ejemplo de lo que Doman recomiendo y luego voy a explicar cómo lo hacía yo.

Empezaremos con sólo 5 palabras. Por ejemplo:
-Damián (el nombre de tu hijo, que en mi caso es Damián)
-mamá
-agua
-galleta
-pelota

Vamos a enseñarlas una vez, seguidas, mostrándolas sólo el tiempo que tardemos en pronunciar la palabra. Se tarda sólo unos segundos en hacer esto, así que es un ratito muy breve.


Víctor. 3,5 meses de edad.Esta fue su primera sesión del programa de lectura del Método Doman. Como veis dura tan sólo...
Posted by Tarkus Kids on Tuesday, January 5, 2016


Esto lo repetiremos tres veces a lo largo del primer día. Doman recomienda que las sesiones estén separadas al menos media hora entre si. Yo siempre las hice todas seguidas, porque normalmente pasábamos muchas horas fuera de casa y no habríamos tenido tiempo material de hacerlo tal como dice Doman en el libro.

El segundo día, enseñaremos el primer grupo de palabras y un nuevo grupo de 5 palabras más. Es decir:
-Damián 
-mamá
-agua
-galleta
-pelota

Y otro grupo de 5 palabras, por ejemplo:
-abuela
-gato
-parque
-pijama
-manzana

En teoría, según el libro, este segundo día vamos a hacer seis sesiones (tres con cada grupo de palabras). Yo lo que hacía eran 3 sesiones con las 10 palabras juntas.

El tercer día, repetimos lo mismo y añadimos otro grupo de 5 palabras nuevas, de modo que estamos enseñando 15 palabras y, en teoría, haciendo, nueve sesiones. Yo hice 3 sesiones de 15 palabras.

El cuarto día, repetimos los tres primeros grupos y añadimos uno nuevo. Por tanto, yo hice 3 sesiones de 20 palabras.

El quinto día, añadimos otras cinco palabras nuevas. Hice 3 sesiones de 25 palabras. Yo no sé si Doman realmente quería decir que hay que hacer 15 sesiones al día, porque si hay que dejar media hora entre sesión y sesión sería bastante difícil de organizar. Por eso yo siempre hice 3 sesiones diarias con las 25 palabras que correspondieran ese día. Algunas veces incluso llegué a hacer las 3 sesiones seguidas. Es decir, enseñaba las 25 palabras tres veces seguidas, aunque siempre alterando el orden.

¿Por qué? Porque hay algo más importante que las instrucciones del método, y esto es la filosofía que subyace. ¿Qué dice Glenn Doman?

Dice que hay que empezar "a una hora del día en que tu hijo esté receptivo, descansado y de buen humor". Así que ¿por qué no aprovechar un momento así y hacer todas  las sesiones de golpe? Sólo se tardan unos minutos y se aprovecha mejor el tiempo.

Y también dice que nunca hay que aburrir al niño. "El único signo de aviso en todo el proceso de aprendizaje de la lectura es el aburrimiento". Si esto tiene que ser divertido, tal vez nos convenga olvidarnos del método.




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domingo, 15 de noviembre de 2015

¿Cómo es un bebé de dos meses? - Desarrollo de Víctor


En este vídeo explico el desarrollo de Víctor en sus dos primeros meses de vida: hábitos de sueño, alimentación, porteo, comunicación etc. En próximo vídeos enseñaremos cómo usamos la lengua de signos y cómo hacemos los programas del Método Doman con él.

Para saber más sobre los programas de estimulación visual y aprendizaje de la lectura del Método Doman visita http://www.tarkuskids.com

Para saber más sobre lengua de signos para bebés visita http://otanana.com


Para saber más sobre porteo visita https://www.crianzanatural.com




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jueves, 12 de noviembre de 2015

La revolución pacífica





[Boletín Tarkus Kids de 3 abril 2014]



Glenn Doman lo llamó "La revolución pacífica" y definió así su objetivo:

"otorgar a todos los padres los conocimientos necesarios para tener unos hijos muy inteligentes, extremadamente capacitados y deliciosos, y crear con ello un mundo muy humano, cuerdo e íntegro."

Tenía razón en que una revolución así está en manos de los padres y de las madres. Sólo ellos pueden asumir la tarea de criar a sus hijos para que sean buenos e inteligentes. Es difícil imaginar una manera mejor -y más pacífica- de cambiar el mundo para hacerlo mejor.

A todos los niños les gusta aprender. Esto es un hecho. Los bebés nacen especialmente diseñados para aprender todo cuanto sea posible acerca del entorno en el que viven. Disponen de cinco herramientas básicas que llamamos "sentidos". Los niños exploran, observan, imitan y analizan. Depende de nosotros que dispongan del tiempo y de la libertad necesarios para hacerlo. Podemos ayudarles poniendo a su disposición toda la belleza del mundo y, mientras lo hacemos, estrechamos nuestro vínculo con ellos. ¡Todo son ventajas!

Si tú también quieres formar parte de la Revolución Pacífica, no dejes de leer los libros de Glenn Doman. Después, puedes echar un vistazo a nuestro blog donde encontrarás materiales descargables y también algunos tips para aplicar el método, basados en mi propia experiencia con mi hijo y en comentarios de los lectores de Tarkus Kids. Te invito a que después también compartas tu experiencia escribiendo a lau@tarkuskids.com o uniéndote a nuestra comunidad en la red social Facebook. 

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martes, 30 de junio de 2015

Cómo enseñé a mi hijo a leer, por Viviana




Viviana es seguidora de Tarkus Kids prácticamente desde el principio. Esta semana se ha animado a compartir su testimonio con nosotros porque está convencida de que puede ser de ayuda para otras familias. Reproduzco su mensaje:


"Hola Lau.

Te escribo para contarte mi experiencia con la lectura para que puedas compartirlo en tu blog. Cuando yo conocí el método Doman lo que más me convenció fue leer testimonios de otras familias así que pienso que ahora me toca a mi compartirlo.

Cuando J. tenía un año comenzamos el programa de lectura. Miraba las tarjetas fascinado pero nunca daba ninguna señal de reconocer las palabras. Decidí seguir porque Doman siempre dice que no hay que examinarlos y que lo importante es la creación de conexiones neuronales y no tanto si aprenden o no a leer.

Unos seis meses después empezamos el programa de conocimientos enciclopédicos. Le enseñamos animales, banderas, esculturas, monumentos y muchas otras cosas. Tal vez porque en este programa había imágenes y en el de lectura no hay J. empezó a reaccionar y a señalar las cosas que conocía.

La fase final fue de libros que hicimos a mano con fotos suyas (esta idea la copié de tu blog). Después de completar los dos programas empezamos a poner letras a su alcance: imantadas en la puerta de la nevera, de cartón en las paredes, de madera para jugar con ellas, etc. Y empezó a formar palabras sencillas, como su nombre, "mamá", "agua" y otras palabras cortas y conocidas.

A los cinco años entró a la escuela y las profesoras nos preguntaron cómo lo habíamos hecho, que cómo era posible que leyera tan bien a esa edad y sin que nadie le hubiera enseñado. Les dijimos que en realidad sí le habíamos enseñado pero de esa forma. Simplemente como un juego.

Recomiendo a todas las madres que lo prueben y que no se agobien si no pueden seguir las instrucciones al pie de la letra porque eso es lo de menos.

Gracias por toda la información que compartes.

V."




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miércoles, 13 de mayo de 2015

Estimulación temprana en el día a día



[Boletín Tarkus Kids de abril 2015]



Para estimular a nuestros hijos no hace falta aplicar ningún tipo de programa muy complejo, ni gastar dinero, ni comprar materiales sofisticados.

Hoy os traigo algunas actividades cotidianas que seguramente ya estáis haciendo sin ser conscientes de que eso también es estimulación. Cuando nos hacemos conscientes de ellos, simplemente prestaremos más atención a estos momentos y ayudaremos así a que el niño los aproveche mucho mejor.

Las edades (por meses) son orientativas. 
Siempre debemos observar al niño y adaptarnos a su evolución real, no a lo que los libros y los expertos digan que debe hacer en tal o cual mes de edad.



6-7 meses. Ofrecerle un juguete y animarle a cogerlo con la mano. Si no lo coge, se lo podemos poner en la mano para que entienda lo que pretendemos. Una vez que lo haga, podemos ofrecerle dos juguetes e intentar que coja uno con cada mano.


8-9 meses. Lo llamamos por su nombre desde atrás para que gire la cabeza. Esto puede hacerse desde mucho antes, para comprobar que oye bien pero, en ese caso, sin que gire la cabeza (porque aún no podrá si es muy pequeño) así que simplemente debemos observar si reacciona a las voces. No debemos irnos muy lejos porque hemos de hacernos visibles en cuanto comprobemos si reacciona o no.


10-11 meses. Animarle a meter y sacar objetos de una caja (por ejemplo, juguetes o ropa). Cuando ya lo haga con soltura, podemos usar cada vez una caja más pequeña y objetos más pequeños.


12-13 meses. Reproducir onomatopeyas para que nos imite. Por ejemplo, sonidos de animales, el ruido de un coche, una campana, etc.


14-15 meses. Intentar que se quite el gorro y los calcetines él sólo y también abrir y cerrar cremalleras (de la ropa, de bolsas, etc).


16-17 meses. Animarle a subir las escaleras él sólo, siempre con nosotros a su lado, muy cerca, para evitar accidentes.


18-19 meses. Si el niño muestra iniciativa, puede comer sólo y comenzar a utilizar los cubiertos. Evidentemente mucha comida se le caerá, se ensuciará y tardará mucho en terminar, pero será un gran aprendizaje para él.


20-21 meses. Comenzar a conocer y reconocer las partes del cuerpo humano: en su propio cuerpo, en el nuestro, en sus muñecos y, finalmente, en una imagen en papel.


22-23 meses. Contar cosas (peldaños, muñecos, galletas, dedos, amigos, etc). Si lo contamos todo en voz alta (señalándolo al principio) le estaremos introduciendo en las matemáticas y,s in darse cuenta, pronto estará sumando y restando.


24-25 meses. Si hacemos pan o repostería puede ayudarnos y moldear la pasta en diferentes formas y tamaños. Otra opción es hacerlo con plastelina o pasta de modelar (pero si lo hacemos con pan, después de lo podrá comer).


26-27 meses. Para ampliar su vocabulario y mejorar la expresión verbal, animarle a repetir palabras, hacer y contestar preguntas y entender instrucciones sencillas.


28-29 meses. Animarle a abrochar y desabrochar botones. Puede hacerlo en materiales específicamente preparados pero es mejor si lo hace en su ropa real (o en la nuestra o de sus muñecos).









Imagen: http://1m.babytuto.com/post/1396540569-shutterstock_51148012.jpg 






¿Qué otras actividades de estimulación temprana hay 
en vuestro día a día?










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Cómo fomentar la inteligencia lingüística en tu bebé


La inteligencia lingüística consiste en la capacidad de comunicarse mediante el lenguaje hablado y escrito. Hay muchas cosas que podemos hacer en el día a día para ayudar a nuestros hijos a desarrollarla:

1) Háblale mucho. Háblale aunque pienses que no puede entenderte. Cuéntale lo que haces, lo que ves, lo que piensas y lo que sientes.

2) Llama a las cosas por su nombre. No utilices un lenguaje infantil con el niño. No digas "baba" si puedes decir "agua", no digas "guau guau" si puedes decir "perro", etc. Conocí a una mujer que llamaba "cristalitos" a todo lo que era susceptible de romperse en pedazos. Unos años después tuvo que explicarle a su hija que no todo lo que se rompe es de cristal. Su hija no podía comprender cómo su madre la había engañado durante toda su vida. Porque para la niña eso había sido un engaño.

Imagen: https://www.etsy.com/listing/58924651/complete-alphabet-a-z-vintage-blocks
3) Pon voces cuando le cuentes historias o le leas en voz alta, le ayudarás a captar mejor los matices y las emociones.

4) Sigue las palabras con el dedo cuando le leas en voz alta. Poco a poco irá descubriendo que hay una relación entre esos símbolos escritos y lo que tú dices.

5) Haz juegos de palabras, como nombrar cosas que empiecen por la misma letra (y si están a la vista, mejor para empezar), hacer rimas sencillas, etc.

6) Pon letras y palabras a su alcance. Vivimos en una sociedad altamente alfabetizada en la que es imposible no estar en contacto con la palabra escrita, pero podemos ir un paso más allá y poner las letras al alcance del niño: letras imantadas en la nevera, letras grandes de madera para jugar con ellas, carteles con los nombres de las cosas sobre cada objeto de la casa, etc. Y, por supuesto, empieza por su nombre. Probablemente será la primera apalabra que será capaz de reconocer.


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miércoles, 6 de mayo de 2015

Una lección de Oprah


[Boletín Tarkus Kids de febrero 2015]




Oprah tuvo una infancia verdaderamente difícil. Su familia no tenía dinero, no había agua corriente en su casa y tenía que compartir la cama con su abuela. Con ese punto de partida, es difícil imagina cómo llego a ser quién es hoy en día: una de las mujeres más influyentes, más ricas y también más generosas del mundo.

Ella cuenta que una de las cosas que más fuerza le dio fue que no comenzó a ir a la escuela hasta los seis años. Antes de eso, su abuelo le enseñó a leer. Leían la Biblia. Así que cuando ella llegó a la escuela ya sabía leer y era capaz de deletrear palabras como “Nicodemo”, “Ananías, Misael y Azarías”. Así que fue una alumna aventajada, respetada por sus maestros y que, sobre todo, tenía mucha fe en si misma. Nunca se sintió inferior sino que se sentía muy inteligente precisamente porque ya sabía leer y leía bien.

Desde entonces siempre ha creído que era capaz de lograr cualquier cosa que se propusiera. Y así ha sido.

Uso este ejemplo para ilustrar la importancia de enseñar a los niños a leer, no sólo por el mero hecho de leer, sino por todos los efectos colaterales que ello provoca, empezando por el fortalecimiento de su autoestima y su visión de si mismos. Algo tan simple y gozoso como enseñar a un niño a leer puede cambiar para siempre su vida.






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